
CC.OO.,
UGT, CGT, CC, CSICA y CIG queremos, en primer lugar, agradecer a los miles de
trabajadores de Bancos, Cajas de Ahorros y Cajas Rurales que ayer se
manifestaron a lo largo y ancho de todo el estado, en demanda de soluciones a
los graves problemas laborales que padecemos como consecuencia de las
prolongaciones de jornada, agudizadas desde el pasado 2 de enero como
consecuencia de la introducción del euro.
Lo
hemos venido diciendo durante todo este mes NOS SOBRAN LAS RAZONES para reclamar lo que es nuestro, el pago por
nuestro trabajo, para reclamar nuestro derecho a no trabajar más horas de las
que marca el Convenio Colectivo, para exigir que se contraten a los trabajadores necesarios para el trabajo que hoy está
encima de los mostradores de las entidades de crédito.
Más
de 10.000 trabajadores en Madrid, más de 5.000 en Barcelona, más de 3.000 en
Valencia y Sevilla, junto con una amplia participación en las otras 30 ciudades
donde se han realizado movilizaciones hemos reclamado, una vez más, una compensación
de 1000 euros por el esfuerzo complementario que estamos desarrollando con
la introducción del euro, que se paguen
las horas extras, que se establezcan seis
días adicionales de libranza y que no
se tomen medidas disciplinarias ante los errores que se están produciendo.
El
éxito y la gran participación que tuvieron las manifestaciones y las
concentraciones que se celebraron en el día de ayer, sitúa claramente la
pelota en el tejado de la Patronal y de la Administración, ahora les
corresponde a ellos contestar.
A los Bancos y a las Cajas, reconsiderando su criterio y abriendo
negociaciones que permitan establecer las justas compensaciones que venimos
reclamando, evitando con ello que tengamos que ir todos a reclamarlas al
juzgado, reconociendo el esfuerzo y el trabajo de los empleados.
Al
Ministerio de Trabajo, dando trámite y solución a los centenares de denuncias
que tienen encima de la mesa todas las Inspecciones Provinciales de Trabajo y la
propia Inspección General. No se puede mirar para otro lado, en un estado de
derecho el cumplimiento de la ley es exigible a todos y la sanción, cuando se
vulnera la ley, imprescindible.
Estamos convencidos que si mantenemos la determinación que ayer se puso de manifiesto y el apoyo a las iniciativas del conjunto de los sindicatos, éste será el principio del fin de las prolongaciones de jornada.
Madrid,
31 de enero de 2002
