La implantación del Euro que estamos sufriendo no sólo evidencia la imprevisión coyuntural de las empresas. Este proceso ha puesto de manifiesto las limitaciones, carencias e inadecuación de un modelo de organización del trabajo en el sector financiero, que se ha basado en la combinación de la escasez de plantillas y la presión de los objetivos de negocio. En consecuencia, la práctica  habitual de prolongar la jornada se ha convertido en la principal agresión a las condiciones de trabajo del sector financiero.

 

La visión siempre a corto plazo de la gestión, vinculada a menudo al desempeño temporal de la función directiva, se ha venido orientando hacia la constante reducción de costes, fundamentalmente laborales.

En vez de invertir en medios técnicos y humanos, se ha optado por la reducción del gasto, el control de las personas y la presión comercial.  Ello tiene consecuencias en las cuentas de resultados:

 

¨       La atención al cliente se deteriora y se les exprime hasta su marcha de la entidad.

¨       Se termina gastando mucho más de lo presupuestado cuando fallan los procesos organizativos (fallos operativos, reclamaciones de clientes,...)

¨       El desgaste moral de las plantillas derivado de la rebaja de sus derechos retributivos, de la presión sobre su vida privada y, en suma, el resentimiento de su salud

Consecuencia: lo barato termina saliendo caro

 

Y en la actual coyuntura, el cómo se van a sacar adelante los objetivos de este año, pues la sombra del Euro es alargada, y cómo encararemos el impacto que tiene la actual situación económica, crisis argentina incluida, son dos elementos que necesariamente van a estar relacionados y agravarán el problema de la prolongación de jornada.

En este sentido los sindicatos hemos acordado llevar a cabo las siguientes acciones:

¨       Denunciar la prolongación de jornada de cada entidad ante las distintas autoridades laborales de las Comunidades Autónomas

¨       Realizar concentraciones de delegados a la par de la presentación de dichas denuncias.

¨       Convocar manifestaciones de trabajadores del sector financiero el próximo día 30 de enero en las principales capitales de provincia del estado español.

Es el momento, pues, de que los trabajadores del sector financiero expresemos nuestro hartazgo y la exigencia de soluciones:

¨       A los problemas de este momento: obtener las compensaciones al esfuerzo realizado por la implantación del euro

¨       Sentar las bases para modificar los problemas de fondo que plantea este modelo de organización del trabajo que hoy por hoy ha hecho crack.

 

ACUDE A LAS MANIF€STACIONES

DEL DÍA 30 DE ENERO

21 de enero de 2002