No hagas caso del reloj
aunque la vida sea también tiempo.
A veces las horas se comprimen
y otras, los minutos cunden.
Cuando las campanas suenen
y te despierten de las absorciones,
se habrán disuelto sutilmente
las palabras que delimitan
la sucesión de las imágenes
y las fronteras ficticias
del mapa de las ensoñaciones.
SKYLINE
Tú, que has abandonado con empeño,
un extasiante y revelador sueño,
llegas hasta mí aunque no te vea.
Haces que mire el perfil
de las montañas contra el cielo
y mientras asciendo, jadeante,
por la ladera oscura
voy aceptando tu lenguaje secreto.
El que aprendiste en un sueño.