Sombras

Vivo en un entorno de sombras. Oscuras y densas siguen
mis pasos, llenando mi espalda con su frío.
Antiguas las unas, nuevas las otras.
Conocidas o insondables.
A veces consigo dejarlas muy atrás, otras incluso me adelantan.


No las temo; me he acostumbrado a que me acompañen en mi recorrido,
aunque me molesta que, en ocasiones, me impidan ver bien el camino.
Pese a ello, se lo acabo perdonando, porque dudo sobre
dónde terminan ellas y dónde comienzo yo.


Son la sombra de la fragilidad, la enfermedad y la muerte.
La de la familia y el remordimiento.
La del pasado y las cosas sin hacer.
La del deseo inconfesable, insatisfecho.
La del trabajo, la incomprensión, la maldad y la injusticia.
Aquella de la estupidez, la ambición y el vacío.
O la del tiempo malgastado, la comodidad y el hastío.
O esa otra de la ignorancia, la hipocresía y el desencanto.


Solamente tu luz brillante, permite la penumbra en la que vivo mis días.

 

Robin Hook
(31-03-09)