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Tal
vez nunca nos cansemos de los poemas escritos por Mario
Benedetti. Ya eran hermosos cuando aún
rondaban por el interior de su cabeza, a medio camino del corazón.
Cada día que pasa y alguien nuevo descubre una de estas maravillas,
la figura y el recuerdo del escritor se agiganta. Nos queda mucho
por descubrir y muchas hojas gastadas a las que volver para disfrutar
de nuevo con la lectura de las palabras que nos identifican y nos
han dado forma.
Robin
Hook (septiembre 2009) |
LA
OTRA COPA DEL BRINDIS
Mario Benedetti
Al
principio ella fue una serena conflagración
Un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
Unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
Una piel memorable y convicta
Una mirada limpia sin traiciones
Una voz que caldeaba la risa
Unos labios nupciales
Un brindis
Es
increíble pero a pesar de todo
Él tuvo tiempo para decirse
Qué sencillo y también
No importa que el futuro
Sea una oscura maleza
La
manera tan poco suntuaria
Que escogieron sus mutuas tentaciones
Fue un estupor alegre
Sin culpa ni disculpa
Él
se sintió optimista
Nutrido
Renovado
Tan
lejos del sollozo y la nostalgia
Tan cómodo en su sangre y en la de ella
Tan vivo sobre el vértice de musgo
Tan hallado en la espera
Que después del amor salió a la noche
Sin
luna y no importaba
Sin gente y no importaba
Sin dios y no importaba
A desmontar la anécdota
A componer la euforia
A recoger su parte del botín
Mas
su mitad del amor
Se
negó a ser mitad
Y de pronto él sintió
Que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
Que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
Que sin ella su cuerpo de ningún modo era
La
otra copa del brindis
Y de
nuevo se dijo
Qué sencillo
Pero
ahora
Lamentó que el futuro fuera oscura maleza
Sólo
entonces pensó en ella
Eligiéndola
Y sin dolor sin desesperaciones
Sin
angustia y sin miedo
Dócilmente empezó
Como
otras noches
A
necesitarla.
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Antonio
Gamoneda
Existe
el mar en las ciudades blancas,
coágulos
en el aire dulcemente sangriento,
sábanas
en la serenidad.
Existen
los perfumes inguinales, lenguas en las heridas femeninas
y
el corazón está cansado.
Entra
con tus campanas en mi casa, pastora ciega, sin embargo,
como
si no tuviera la dulzura su fin aún en las ciudades blancas.
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"Desafío
a la vejez" Gioconda Belli
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Cuando
yo llegue a vieja
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.
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Poema
Ausencia
de Gabriela Mistral
Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un óleo sordo;
se van mis manos en azogue suelto;
se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se
te va todo, se nos va todo!
Se
va mi voz, que te hacía campana
cerrada a cuanto no somos nosotros.
Se van mis gestos que se devanaban,
en lanzaderas, debajo tus ojos.
Y se te va la mirada que entrega,
cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me
voy de ti con tus mismos alientos:
como humedad de tu cuerpo evaporo.
Me voy de ti con vigilia y con sueño,
y en tu recuerdo más fiel ya me borro.
Y en tu memoria me vuelvo como esos
que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre
sería y me fuese en las palmas
de tu labor, y en tu boca de mosto.
Tu entraña fuese, y sería quemada
en marchas tuyas que nunca más oigo,
¡y en tu pasión que retumba en la noche
como demencia de mares solos!
¡Se
nos va todo, se nos va todo!
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CONTRIBUCIÓN
A LA ESTADÍSTICA
Wislawa Szymborska
"Instante"
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De
cada cien personas,
las
que todo lo saben mejor:
cincuenta y dos,
las
inseguras de cada paso:
casi todo el resto,
las
prontas a ayudar,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve,
las
buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
cuatro, o quizá cinco,
las
dispuestas a admirar sin envidia:
dieciocho,
las
que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete,
las
capaces de ser felices:
como mucho, veintitantas,
las
inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro,
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las
crueles
cuando las circunstancias obligan:
es mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente,
las
sabias a posteriori:
no mucho más
que las sabias a priori,
las
que de la vida no quieren nada más que cosas
cuarenta,
aunque quisiera equivocarme,
las
encorvadas, doloridas
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres,
tarde o temprano,
las
dignas de compasión:
noventa y nueve,
las
mortales:
cien de cien.
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio
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EL
OTOÑO SE ACERCA
El
otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.
Se
diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel
que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo
perdimos para siempre.
Ángel
González
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Digo
"tú"
y estoy diciendo "yo".
Digo "tú" de la misma manera
que digo "mundo".
Nunca salgo del círculo.
Me atrapo con el lazo
una y otra vez.
"Tú" es el nudo corredizo
con el que aprieto mi garganta
para medir su resistencia.
Chantal
Maillard
"Lógica Borrosa"
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| ROSALÍA
CASTRO DE MURGUÍA |
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8
DE MARZO 2007
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EN LAS ORILLAS DEL SAR
Del
mar azul las transparentes olas
Mientras blandas murmuran
Sobre la arena, hasta mis pies rodando,
Tentadoras me besan y me buscan.
Inquietas
lamen de mi planta el borde,
Lánzanme airosas su nevada espuma
Y pienso que me llaman, que me atraen
Hacia sus salas húmedas.
Mas
cuando ansiosa quiero
Seguirlas por la líquida llanura,
Se hunde mi pie en la linfa transparente
Y ellas de mi se burlan.
Y huyen abandonándome en la playa
A la terrena, inacabable lucha,
Como en las tristes playas de la vida
Me abandonó inconstante la fortuna.
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Dibujos
cedidos por una compañera
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Si desde lejos, aunque separados,
Me reconoces todavía, y el pasado,
-¡Oh tú, partícipe de mis penas!-
Significa algo hermoso par ti,
Entonces
dime, ¿cómo tu amada espera?
¿En aquel jardín donde nos encontramos
Después de un tiempo terrible y oscuro?
Aquí en los ríos del mundo
sagrado.
He
de admitirlo, había algo hermoso
En tu mirada, cuando desde lejos
Alegre volviste tu cabeza,
Hombre siempre reservado, de sombrío
....
Contemplar
es posible hasta donde el mar se pierde
Y nadie quiere estar. Alégrate y piensa
En la que todavía se complace
Porque para nosotros brilló
el radiante dia,
El
que con declaraciones comenzara, entrelazando
Las manos, uniéndonos. ¡Ay de mí!
Fueron hermosos días. Pero
Una triste oscuridad llegó tras ellos
¡Que
muy solo te encuentras en el hermoso mundo
Siempre me aseguras, amado mío!
Mas no sabes...
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Friedrich
Hölderlin
SI
DESDE LEJOS (Poemas de la locura)
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Precioso
dibujo. Aportación de una compañera |
Claudio
Rodríguez
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| MÁS
ALLÁ
Cuando
nos abrazamos
vamos
a otro mundo
donde
nos abrazamos
y marchamos
a un trasmundo
donde
nos abrazamos
y donde tal vez sólo
nos abrazamos.
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De
"Tigres de ternura", 1981
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| Robin
Hook (18-12-2006) |
| Y,
ya que estamos, se me ocurre dedicarles a estos "compañeros"
de Comisiones Obreras? de Valladolid, este poema de Charles Baudelaire
referido a los vampiros/aparecidos que tanto en común tienen
con ellos. También rima, que casual! Brrrrrrrrrrrrr!.
|
LE
REVENANT
Comme
les anges à l'oeil fauve,
Je reviendrai dans ton alcôve
Et vers toi glisserai sans bruit
Avec les ombres de la nuit;
Et je te donnerai, ma brune,
Des baisers froids comme la lune
Et des caresses de serpent
Autour d'une fosse rampant.
Quand viendra le matin livide,
Tu trouveras ma place vide,
Où jusqu'au soir il fera froid.
Comme d'autres par la tendresse,
Sur ta vie et sur ta jeunesse,
Moi, je veux régner par l'effroi!
EL
APARECIDO
Como
los ángeles de ojo fiero
regresaré a tu alcoba
y hacia ti avanzaré sin ruido
con las sombras de la noche;
y te daré, morena mía,
besos fríos como la luna
y caricias de serpiente
reptando alrededor de una fosa.
Cuando vendrá la mañana lívida,
encontrarás mi lugar vacío,
en el que hará frío hasta la noche.
Como otros por la ternura,
en tu vida y en tu juventud,
yo, quiero reinar por el terror!.
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| ROBIN
HOOK (17-12-2006) |
Con
destino a ese momento atribulado que parece pasar el ánimo
de Arsénica. le
dedico a través de la atormentada pluma de Edgar Allan Poe,
este poema que seguro le
gustará.Fijarse que en inglés,rima y todo. Ah los clásicos!
|
A
DREAM WITHIN A DREAM
Take this kiss upon the brow!
And, in parting from you now,
Thus much let me avow--
You are not wrong, sho deem
That my days have been a dream;
Yet if hope has flow away
In a night, or in a day,
In a vision, or in none,
Is it therefore the less gone?
All that we see or seem
Is but a dream whithin a dream.
I stand amid the roar
Of a surf-tormented shore,
And I hold within my hand
Grains of the golden sand--
How few! yet how they creep
Through my fingers to the deep,
While I weep--while i weep!
O God! can I not grasp
Them with a tighter clasp?
O God! can I not save
One from the pitiless wave?
Is all that we see or seem
But a dream within a dream?
|
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| UN
SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO
¡
Toma este beso en tu frente !
Y, en el momento de abandonarte,
te lo confieso con firme voz,
no te equivocas cuando dices
que mis días han sido un sueño;
y si la esperanza se ha desvanecido
en una noche o en un día,
en una visión o fuera de ella,
¿deja por ello de ser pasado?
Todo lo que somos o parecemos
no es más que un sueño en un sueño.
|
Yo
permanezco en el rugido
de una ribera atormentada por las olas,
y tengo en la mano
granos de arena de oro.
¡Qué pocos y cómo se escurren
entre mis dedos al abismo,
mientras lloro, mientras lloro!
Oh Dios!, ¿no puedo yo estrecharlos
más firmemente?
Oh Dios!, ¿no puedo salvar
ni uno, de la despiadada ola?
¿Todo lo que vemos o parecemos
no es más que un sueño dentro de un sueño? |
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| (02-12-06) |
THE
MELANCHOLY LIFE OF WOMAN
Judith Malina |
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When
first she learns she learns
That she is not a boy,
And sooner or later
It is borne in upon her
That she is a girl.
She
is sooner or later taught
That this has excruciating
Advantages and excruciating
Disadvantages and
That she must fight.
She
more or less understands
That the greatest of these
Is submission, and sooner or later
She submits more or less.
She
uses with patience and prurience
The excrutiating alternatives.
She is afraid and wants
To become a woman and she becomes
A woman and she is afraid
Of being a woman.
|
 |
She
more or less chooses, but more
Often than not, is chosen, by one
Or by several men, who become
Her protectors, destroyers, husbands,
And lovers, who fulfil for better or worse
The degrees of whatever goes on
Between woman and man.
Sometimes
her body opens
And lets out the child.
Often her body is wracked
With unavoidable pain.
But more often than not
It is wracked with avoidable pain.
Rarely
or often or never or always
A man
Enters her body
For hundreds of motives
Than which hers are all different,
Except love
Which she more or less seeks
And more or less finds.
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Then
when she has suffered enough,
And bled and not bled,
And birthed or aborted and cried
Or not cried, from bridals gown
To widows weeds she learns -When she is tired she learns
That she is old.
All
of it sooner or later
Over too soon or over
Too late, and she learns
To submit to the life
That an old women more or less lives.
In a world that despises old women
She learns to submit
To a more or less life
That she never deserved,
Or else she dies young.
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LA
TRISTE VIDA DE UNA MUJER
lo
primero que aprende
es que no es un hombre
y tarde o temprano
el ser mujer
se vuelve un carga.
y tarde
o temprano aprende
que conlleva beneficios
dolorosos y dolorosos
perjuicios
que
debe combatir
ella
entiende, de algún modo,
que
el perjuicio mayor
es
la sumisión, y tarde o temprano,
ella,
se somete, de algún modo,
ella
utiliza con paciencia e incomodidad
las dolorosas alternativas
ella se asusta y quiere
ser una mujer madura
y llega a ser mujer madura
y
se asusta
de
ser mujer madura.
a veces
escoge, pero
principalmente es escogida
por uno o varios hombres
que se vuelven sus protectores,
sus destructores sus maridos y
amantes
que
encarnan para bien
o
para mal
los
distintos grados
de
todo lo que pasa
entre
un hombre
y
una mujer.
a veces
su cuerpo se abre
y
deja salir un hijo
frecuentemente
su cuerpo es
destrozado
con
un dolor insoportable
aunque
más frecuentemnte
su
cuerpo es destrozado
con
un dolor
soportable.
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casi
nunca o a veces o nunca o siempre
un
hombre
penetra
su cuerpo
por
cien motivos
diferentes
para ella
aunque
nunca por amor
que
ella de algún modo
busca
y
de algún modo,
encuentra.
cuando
ella ya ha sufrido
lo suficiente
y se desangra y no se desangra
y da a luz o aborta
y llora o no llora
desde el traje de novia
al luto de viuda
aprende
y cuando está cansada
aprende
que ya es vieja
todo
esto más temprano o más tarde
demasiado
temprano
o
demasiado tarde
y
aprende
a
conformarse a la vida
que
una mujer vieja
de
algún modo
vive.
en
un mundo que desprecia
a
las viejas
ella
aprende a conformarse
a
algo parecido a una vida
que
nunca mereció,
a
no ser que muera joven.
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Joan
Salvat Papasseit
(Catalunya, 1894-1924)
Origen humilde, ideario anarquista, formación autodidacta,
temperamento romántico |
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MESTER
D'AMOR
Si
en saps el pler no estalviïs el bes
que el goig d'amar no comporta mesura.
Deixa't besar, i tu besa després
que és sempre als llavis que l'amor perdura.
No
besis, no, com l'esclau i el creient,
mes com vianant a la font regalada.
Deixa't besar -sacrifici fervent-
com més roent més fidel la besada.
¿Què
hauries fet si mories abans
sense altre fruit que l'oreig en ta galta?
Deixa't besar, i en el pit, a les mans,
amant o amada -la copa ben alta.
Quan
besis, beu, curi el veire el temor:
besa en el coll, la més bella contrada.
Deixa't besar i si et quedava enyor
besa de nou, que la vida és comptada.
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| MAESTRO
DE AMOR
Si
sabes del placer no ahorres en el beso
que el gozo de amar no entraña mesura.
Déjate besar, y besa tú después
que siempre en los labios el amor perdura.
No
beses, no, como el esclavo y el creyente,
sino cual viajero en la fuente regalada.
Déjate besar -sacrificio ferviente-
cuanto más candente, más fiel el beso.
|
¿Qué habrías hecho si mueres antes
sin otro fruto que la brisa en tu mejilla?
Déjate besar, y en el pecho, en las manos,
amante o amada -la copa bien alta.
Cuando
beses, bebe, cuide el vidrio el temor:
besa en el cuello, la más bella zona.
Déjate besar y si te quedaba nostalgia
besa de nuevo, que la vida es escasa.
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FORMAS
SOBRE EL MAR
Vicente Aleixandre
"Espadas como labios"
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06-11-06
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Como una canción que se desprende
de una luna reciente
blandamente eclipsada por el brillo de una boca.
Como un papel ignorado
que resbala hacia túneles
precisamente en un sueño de nieves
Como lo más blanco o más querido.
Así camina el vago clamor de sombra o amor.
Como la dicha.
Vagamente
cabezas o humo,
ese abandonarse a la capacidad del sueño,
...
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Jorge
Luis Borges
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LÍMITES
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De
estas calles que ahondan el poniente,
una habrá (no sé cuál) que he recorrido
ya por última vez, indiferente
y sin adivinarlo, sometido
a Quién prefija omnipotentes normas
y una secreta y rígida medida
a las sombras, los sueños y las formas
que destejen y tejen esta vida.
Si
para todo hay término y hay tasa
y última vez y nunca más y olvido
¿quién nos dirá de quién, en esta casa,
sin saberlo nos hemos despedido?
Tras
el cristal ya gris la noche cesa
y del alto de libros que una trunca
sombra dilata por la vaga mesa,
alguno habrá que no leeremos nunca.
Hay
en el Sur más de un portón gastado
con sus jarrones de mampostería
y tunas, que a mi paso está vedado
como si fuera una litografía.
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Para
siempre cerraste alguna puerta
y hay un espejo que te aguarda en vano;
la encrucijada te parece abierta
y la vigila, cuadrifronte, Jano.
Hay,
entre todas tus memorias, una
que se ha perdido irreparablemente;
no te verán bajar a aquella fuente
ni el blanco sol ni la amarilla luna.
No
volverá tu voz a lo que el persa 
dijo en su lengua de aves y de rosas,
cuando el ocaso, ante la luz dispersa,
quieras decir inolvidables cosas.
¿Y
el incesante Ródano y el lago,
todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
Tan perdido estará como Cartago
que con fuego y con sal borró el latino.
Creo
en el alba oír un atareado
rumor de multitudes que se alejan;
son los que me han querido y olvidado;
espacio y tiempo y Borges ya me dejan.
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(01-10-2006)
OH FUROR EL ALBA SE DESPRENDE DE TUS LABIOS
César Moro (Lima, 1903-1956)
De
"La tortuga ecuestre" 1938-1939
Vuelves
en la nube y en el aliento
Sobre la ciudad dormida
Golpeas a mi ventana sobre el mar
A mi ventana sobre el sol y la luna
A mi ventana de nubes
A mi ventana de senos sobre frutos ácidos
Ventana de espuma y oleaje
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Sobre
altas mareas vuelven los peñascos en delirio y la alucina-
ción precisa de tu frente
Sobre altas mareas tu frente y más lejos tu frente y la luna
es tu
frente y un barco sobre el mar y las adorables tortugas
como soles poblando el mar y las algas nómadas y las que
fijas soportan el oleaje y el galope de nubes persecutorias
el ruido de las conchas las lágrimas eternas de los coco-
drilos el paso de las ballenas la creciente del Nilo el polvo
faraónico la acumulación de datos para calcular la
velo-
cidad del crecimiento de las uñas en los tigres jóvenes
la
preñez de la hembra del tigre el retozo del albor de los
aligatores el veneno en copa de plata las primeras huellas
humanas sobre el mundo tu rostro tu rostro tu rostro
Vuelven como el caparazón divino de la tortuga difunta envuelto
en luz de nueve
El humo vuelve y se acumula para crear representaciones tangi
bles de tu presencia sin retorno
El pelo azota el pelo vuelve no se mueve el pelo golpea sobre un
tambor finísimo de algas sobre un tambor de ráfaga
de
viento
Bajo el cielo inerme venciendo su distancia golpeas sin sonido
La fatalidad crece y escupe fuego y lava y sombra y humo de
panoplias y espadas para impedir tu paso
Cierro los ojos y tu imagen y semejanza son el mundo
La noche se acuesta al lado mío y empieza el dialogo al que
asistes
Como una lámpara votiva sin un murmullo parpadeando
y abrazándome con una luz tristísima de olvido y de
casa
vacía bajo la tempestad nocturna
El día se levanta en vano
Yo pertenezco a la sombra y envuelto en sombra yazgo sobre un
lecho de lumbre.
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(08-09-2006)
12 años después de otro festivo 8 de septiembre nació.
Ahora, 14 años después, su rostro aún está
dibujándose.
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| 8
de septiembre |
Neruda
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Hoy,
este día fue una copa plena,
hoy, este día fue la inmensa ola,
hoy, fue toda la tierra.
Hoy
el mar tempestuoso
nos levantó en un beso
tan alto que temblamos
a la luz de un relámpago
y, atados, descendimos
a sumergirnos sin desenlazarnos.
Hoy
nuestros cuerpos se hicieron extensos,
crecieron hasta el límite del mundo
y rodaron fundiéndose
en una sola gota
de cera o meteoro.
Entre
tú y yo se abrió una nueva puerta
y alguien, sin rostro aún,
allí nos esperaba.
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La
Otra
Verónica Aranda. "Tatuaje" |
03-08-06
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A mi
sólo me curan las guitarras
y aquellas madrugadas
en que llegas a mi furtivamente
saltando las cloacas de la ley,
esta tristeza hermética que gira
sobre mis días impares, en la curva
de quebrados anillos
con fechas desgastadas y arrabales
donde convergen todos los silencios.
Pisa
por interiores
mi corazón que ayuna y al que apuntan
las siete facas del escepticismo
y la desolación. Las hojarascas
han arrasado todas las alcobas,
donde ya no hay motivos
para esperarte en vela, con el miedo
de que no vuelvas nunca y queden secas
las parras, con un fondo de ermitas destruidas
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ERICH
FRIED
Poeta judío-alemán, nacido en Viena en 1921,
a quién los nazis mataron gran parte de su familia.
Premio nacional austriaco de poesía en 1973, cuya
dotación destinó a partes iguales a dos líderes
de la Liga Israelita de Derechos Humanos y a pagar las costas
al abogado de Hamburgo que defendió a palestinos
juzgados en Alemania.
¡HÖRE, ISRAEL! - ¡ESCUCHA,
ISRAEL!
Cuando fuimos perseguidos
fui uno de los vuestros
¿cómo seguir siéndolo
cuando os habéis vuelto perseguidores?
Vuestro
deseo fue
ser como los pueblos
que os asesinaban.
¡Bien, ya lo habéis conseguido!
Habéis
sobrevivido
a quienes os torturaban.
Y ¿no pervive hoy
su tortura en vosotros?
¡Ven
pueblo de Israel!
¡Sal de tu injusticia!
¡Apártate de lo que te convierte
en el hazmerreír de los pueblos!
Incluso
los que a tu faz se muestran
amigos buscando su provecho
tuercen la nariz y se mofan
cuando giras la cabeza:
"¿Ahí
tenéis al pueblo de la Biblia,
sediento y ávido de venganza
como ningún otro pueblo
de este inmenso mundo ensangrentado!"
¡Ven
pueblo de Israel!
¡Sal de tu injusticia!
No es demasiado
tarde para el cambio
aún cuando te resulte duro y costoso.
No te hace guiños ni el oro
ni te espera una inmensa fortuna.
Tu único camino
es la reparación.
Ya en tiempos
tus profetas
tuvieron para ti palabras amargas,
tampoco ellos te adularon,
y, sin embargo, tú no lapidaste a todos,
a veces escuchaste a alguno
aunque raramente por largo tiempo.
Y
bien conoces
a dónde lleva el camino de tu injusticia,
que recorres convirtiéndolo en ruta militar, el camino
de tu arrogancia
sobre el que crece más veloz,
tu angustia oculta que tu valor sincero
o el número de tus armas.
Ya
conoces el final
de quién con su palabra y quehacer
convierte a su entorno en enemigo,
si no hay mañana,
si no mañana pasado mañana,
y si no cuando tus hijos y nietos.
Y
tú sabes
qué significa sufrir y pasar miseria,
conoces por tu propia y larga experiencia
cincelada en ti,
tan grabada como los surcos y arrugas
burilados por el tiempo en tu viejo rostro.
Reconoce
al fin
el dolor de aquellos a quienes tú martirizas,
no debes regar el dolor sembrado
con nuevo sufrimiento
ni esperar a que crezca y produzca gran cosecha,
superior
a la que puedas recolectar en tu granero.
¡Ven,
viejo pueblo
antes de que sea tarde!
¡Sé razonable,
nunca es tarde para cambiar!
¿Acaso aguardas
a que las piedras angulares de tu casa
comiencen a desmoronarse bajo los impactos
y fenezcas en sus escombros?
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Tristes
Guerras
Miguel Hernández |
Cancionero
y romancero de ausencias |
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Tristes
guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.
Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.
Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
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|
MUNDO
DE PIEDRA
|
"Libro
de las alucinaciones"
José Hierro
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Se
asomó a aquellas aguas
de piedra.
Se vio inmovilizado,
hecho piedra. Se vio
rodeado de aquellos
que fueron carne suya,
que ya eran piedra yerta.
Fue como si las horas,
ya piedra, aún recordaran
un estremecimiento.
La piedra no sonaba.
Nunca más sonaría.
No podía siquiera
recordar los sonidos,
acariciar, guardar,
consolar...
Se asomó al borde mudo
de aquel mundo de piedra.
Movió sus manos y gritó de espanto.
Y aquel sueño de piedra
no palpitó. La voz
no resonó en aquel
relámpago de piedra.
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Fue
imposible acercarse
a la espuma de piedra,
a los cuerpos de piedra
helada. Fue imposible
darles calor y amor.
Reflejado en la piedra
rozó con sus pestañas
aquellos otros cuerpos.
Con sus pestañas, lo único
vivo entre tanta muerte,
rozó el mundo de piedra.
El prodigio debía
realizarse. La vida
estallaría ahora,
libertaría seres,
aguas, nubes, de piedra.
Esperó, como un árbol
su primavera, como
un corazón su amor.
Allí sigue esperando.
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Una
tarde de junio,
un jardín de piedra,
una voz.,
el silencio,
un pozo
tapado.
Era posible
(16-07-2006)
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Caluroso
12 de julio de 2006
TAO
YAN-MING (372-427 D.De C.)
Se
dice de él que:
Durante un tiempo ocupó un cargo oficial, pero renunció
a los ochenta y tres días porque, según sus palabras:
"no puedo doblar las bisagras de mi espalda para hacerle reverencias
a un funcionario corrupto".
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Construir una casa en el
mundo de los hombres
y no oír el ruido del caballo y el carruaje,
¿cómo se puede lograr esto?
Cuando la mente está desapegada, el lugar es tranquilo.
Junto crisantemos bajo el seto del Este
y miro silenciosamente las montañas del Sur.
El aire de la montaña es hermoso al crepúsculo,
y los pájaros en bandadas vuelven juntos a sus hogares.
En todas estas cosas hay un significado verdadero,
pero cuando quiero expresarlo, quedo perdido sin palabras.
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CANCIONES
DE CRISANTEMOS
(para cantar bebiendo)
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Dedicado
a Eranos
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ANITYA
(Impermanencia)
(Para Alicia, que me habló de Chantal) |
(13-06-2006)
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Del libro de poemas
"Lógica Borrosa"
(Chantal Maillard)
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AGUAS
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Ábreme
en canal
dulcemente
conduce mis aguas
hacia el estrecho
y bébeme la sangre
hasta privarme
de mí para que
lívida de cal
mi piel entre tus besos
traslúcida se haga
y cubra tu retina
como una catarata
dentro de tus ojos
mi alma será el pez
que remonte
la corriente impetuosa
de tu vida
no cierres las esclusas
no sea que envenene
tu fuerza
con mis lágrimas
por no morir arriba
fecundando tu abrazo
en el origen.
|
| Todo
es borroso, los valores de verdad que se usan en la lógica
borrosa tienen una connotación de incertidumbre. No quiere
decir que los valores de verdad sean desconocidos, pero sí
que se pueden asignar más valores de verdad a los enunciados
"falso" o "verdadero". Todo es cuestión
de grado. |
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| Poema
enviado y traducido por: |
(08-06-2006)
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"JOTAELEA"
|
"Démonos
prisa"
|
Jan
Twardowski
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Démonos
prisa en amar. La gente se va tan pronto,
dejando tras ellos sólo sus zapatos y un teléfono
mudo.
Sólo
lo fútil se arrastra pesadamente.
Lo importante es tan veloz que sucede de repente
y luego, un silencio normal -y, por eso, insoportable-
como la pureza nacida del más simple desconsuelo,
cuando nos quedamos sin alguien y pensamos en él.
No estés tan seguro de tener tiempo. Lo seguro es inseguro,
y nos priva de lo querido. Como toda dicha,
llega simultáneamente, como el humor y lo solemne,
como dos pasiones -siempre más débiles que una-
desaparecen tan pronto como calla el tordo en julio,
como un sonido algo torpe, o como sorda reverencia.
Para ver de verdad, cierra los ojos.
Aunque es más arriesgado nacer que morir,
amamos siempre poco y demasiado tarde.
No escribas sobre ello con frecuencia, sino para siempre
y serás como un delfín, bondadoso y fuerte
Démonos prisa en amar. La gente se va tan pronto
y los que no se van, no siempre vuelven;
y al hablar de amor, nunca se sabe
si el primero es el último o el último el primero
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| Hermann
Hesse (Las estaciones) |
30-05-2006
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¡Qué
extraño es andar por la niebla!
En soledad cada árbol, cada arbusto,
ningún árbol ve al otro,
todos están solos.
Mi
mundo lleno estaba de amigos
cuando mi vida aún era luminosa;
ahora, ahora que cae la niebla,
ya no se ve a ninguno.
En
efecto, es imposible ser sabio
si no se ha conocido la oscuridad,
la que callada, ineluctablemente,
termina separándonos de todo.
¡Qué
extraño es andar por la niebla!
¿La vida? La vida es estar solo.
Todos lo estamos.
Nadie conoce a nadie.
De
Viaje a pie en otoño, 1906
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| EL
CÓMPLICE (Borges) |
(25-04-2006)
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Me
crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
Soy el poeta.
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| ANNE
MICHAELS |
(08-03-2006)
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Ramas
inclinadas, goteando.
La lluvia entra por todas partes, su vigorosa sombra
cubre cada superficie.
Sueños que normalmente se evaporan en la luz
siguen húmedos en la oscuridad
El
hecho de estar buscando algo que no puedo encontrar
hace que me sienta extrañamente satisfecha.
Me llena de tiempo.
...
Todo
cuadro es una forma de decir adios.
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| (03-03-2006) |
Jorge
Riechmann
|
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Poema
del encuentro
"De
ti me fío, redondo
seguro azar"
Pedro Salinas
Te
encontraré
postrada tras una revuelta del otoño
-estandartes de sol helado,
barricadas de hojas secas-
o no te encontraré.
Te
encontraré
desnuda frente al mar en el rellano
de una escalera oscura
-y no me atreveré a rozar tu cuerpo-
o no te encontraré.
Te
encontraré
sucia de soledad o de heroísmo,
acribillada de pájaros sin vuelo,
inmensa e íntima cual cielo sin heridas.
Te encontraré.
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| ROBIN
HOOK |
(12-02-2006)
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POEMAS
de ANTONIO CORTIJO, recientemente
fallecido, que poseía la grandeza de la sencillez.
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Desde
aquí dedicamos el primero de ellos a AYANIMOF
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LA MÚSICA
Se
dice que la música
es la más hermosa
de las artes
y la más difícil de interpretar.
Lo más fácil
que uno puede imaginar
es el discurrir
del agua cristalina
del río.
Un valle, en toda su profundidad.
En un bosque lleno de árboles
que silban y se inclinan
rozados por el viento.
La música y la poesía
son expresiones de hermosura
para el espíritu
y tú una belleza paralela.
|
|
EL
TRABAJO
Triste
es el trabajo
para quien no lo tiene
y, a pesar de todo,
nunca gana el de abajo.
Siempre el de arriba.
El trabajo duro
te aguarda para el futuro
que aquí siempre trabajan los mismos.
La igualdad sueñan los pobres,
día tras día
y sólo nos iguala la muerte.
Vengo a cantar la verdad,
más nadie se asombre
que el hombre sin libertad
nunca es hombre.
Ya no se puede escoger
derecha, izquierda o centro
porque todos al barrer
siempre barren para dentro
y hay mucha gente
que se queja sin fundamento.
|

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 |
EL
RAYO AZUL
Estamos
saliendo del abismo
a la cueva del silencio
al rayo azul del viento.
Todo sigue igual.
Han pasado los años
y me olvido del presente
en el duro camino al futuro.
Apenas queda la ilusión,
la esperanza,
y la muerte impecable que se acerca.
Como mortal que soy
quiero aferrarme
pues flota en el líquido
que traspasa el tiempo.
No morir quisiera
sin tu exuberante presencia.
Veo tus ojos,
veo tu mirada.
Siento tu respirar
y tus pasos que caminan
y mientras me quede
un soplo de vida
te recordaré.
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| 31-01-2006 |
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JOSÉ
BERGAMÍN
Tú
corazón es del aire
Del aire es tu pensamiento
Como es del aire tu alma
Como es del aire tu cuerpo
Toda
tú fuiste del viento
Como la llama en la lumbre
Como la nube en el cielo
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|
José
Hierro
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(10-01-2006) |
|
VIDA
Después
de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.
Grito
«¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No
queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada.)
Qué
más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.
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| Poema
7 (NERUDA) |
02-01-2006 |
Inclinado
en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.
Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.
Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.
Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.
Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.
Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo. |
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| (30-12-2005) |
Luis
Cernuda
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Cómo
llenarte, soledad,
sino contigo misma...
De
niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.
Me
perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.
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Y
al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.
Por
ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.
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Acodado
al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo
a los hombres,
por quienes vivo, aún cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.
Tú,
verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?
Por
ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.
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| (19-12-2005) |
Agustín
García Calvo
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Creí
que buscaba
las moras negras,
y encontré la rosa de zarza.
Creí
que cogía
la rosa blanca,
y se hincó la espina en mis venas.
Creí
que saldría
clavel caliente,
y brotó un arroyo de leche.
Creí
que el arroyo
se hundía en tierra,
y fluyó al Océano verde.
Creí
que era aquello
el verde Océano,
y era el río eterno de estrellas
Creí
que hallaría,
cruzando el cielo,
al Señor del todo y la nada.
y
sólo encontré
puñado de moras
que de amor en mi mano sangraban.
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| AYANIMOF
(14-12-2005) |
Annabel
Lee
Edgar Allan Poe
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(Poema
en el que Poe vuelca su rabia y su dolor por la muerte de
su esposa Victoria. Radio Futura hicieron una adaptación
musicada que canta de forma emotiva Santiago Auserón)
Hace
muchos, muchos años, en un reino junto al mar,
Habitaba una doncella cuyo nombre os he de dar,
Y el nombre que daros puedo es el de Annabel Lee,
quien vivía para amarme y ser amada por mí.
Yo era un niño y era ella una niña junto al
mar,
En el reino prodigioso que os acabo de evocar.
Mas nuestro amor fue tan grande cual jamás yo presentí,
Más que el amor compartimos con mi bella Annabel
Lee
Los nobles de su estirpe de abolengo señorial
Y Los ángeles en el cielo envidiaban tal amor,
Los alados serafines nos miraban con rencor.
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Aquel
fue el solo motivo, ¡hace tanto tiempo ya!,
por el cual, de los confines del océano y más
allá
Un gélido viento vino de una nube y yo sentí
Congelarse entre mis brazos a mi bella Annabel Lee.
La llevaron de mi lado en solemne funeral.
A encerrarla la llevaron por la orilla de la mar
A un sepulcro en ese reino que se alza junto al mar
Los arcángeles que no eran tan felices cual los dos,
Con envidia nos miraban desde el reino que es de Dios.
Ese fue el solo motivo, bien lo podeis preguntar
Pues lo saben los hidalgos de aquel reino junto al mar,
Por el cual un viento vino de una nube carmesí
Congelando una noche a mi bella Annabel Lee.
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Nuestro
amor era tan grande y aún más firme en su candor
Que aquel de nuestros mayores, más sabios en el amor.
Ni los ángeles que moran en su cielo tutelar
Ni los demonios que habitan negros abismos del mar
Podrán apartarme nunca del alma que mora en mí,
Espíritu luminoso de mi hermosa Annabel lee.
Pues los astros no se elevan sin traerme la mirada
celestial que, yo adivino, son los ojos de mi amada
Y la luna vaporosa jamás brilla baladí
Pues su fulgor es ensueño de mi bella Annabel lee.
Yazgo al lado de mi amada, mi novia bien amada,
Mientras retumba en la playa la nocturna marejada,
Yazgo en su tumba labrada cerca del mar rumoroso,
En su sepulcro a la orilla del océano proceloso.
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| Yüan |
(10-12-2005) |
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Adios
a la belleza del otoño
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Viñas
secas, viejos árboles, cae la tarde...
Puente pequeño, corre el agua, planas
orillas...
Viejo camino, flaco caballo, sopla el viento a
Levante...
Y al morir el sol hacia el ocaso.
Amor perdido, allá a lo lejos, nadie sabe.
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| Eugénio
de Andrade |
(6-11-2005) |
El
cuerpo sabe.
El cuerpo no ha olvidado todavía
la dirección del sol:
Hará la casa cerca del mar.
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(25-11-2005)
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Tristesses
de la Lune (Baudelaire) |
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Ce
soir, la lune rêve avec plus de paresse;
Ainsi qu'une beauté, sur de nombreux coussins,
Qui d'une main distraite et légère caresse
Avant de s'endormir le contour de ses seins,
Sur
le dos satiné des molles avalanches,
Mourante, elle se livre aux longues pâmoisons,
Et promène ses yeux sur les visions blanches
Qui montent dans l'azur comme des floraisons.
Quand
parfois sur ce globe, en sa langueur oisive,
Elle laisse filer une larme furtive,
Un poète pieux, ennemi du sommeil,
Dans
le creux de sa main prend cette larme pâle,
Aux reflets irisés comme un fragment d'opale,
Et la met dans son cur loin des yeux du sommeil.
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| 19-11-2005 |
Esa
boca |
(Jorge
Guillén) |
|
Esa
boca, tan bella boca para
besar y ser besada bien ¿por qué
no rinde con su implícita gran fe
culto expreso al amor, ya cara a cara?
¿Por qué sobre esos labios no se aclara
la sonrisa ya en rumbo a quien la ve
como iluminación, y sigue a pie
modesto aquella luz aún avara?
El reticente rasgo de esa boca,
de pronto revelada valentía
de rojizo retiro tras blancura,
si el amor lo descubre y no lo toca,
si así no ha de ser lo que sabría,
¿para qué vanamente dura y dura?
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| (08-11-2005) |
Luis
de Góngora |
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La
dulce boca
La dulce boca que a gustar convida
un humor entre perlas destilado,
y a no invidiar aquel licor sagrado
que a Júpiter ministra el garzón de Ida,
¡amantes!
no toquéis si queréis vida:
porque entre un labio y otro colorado
Amor está de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierpe escondida.
No os engañen las rosas que al Aurora
diréis que aljofaradas y olorosas
se le cayeron del purpúreo seno.
Manzanas son de Tántalo y no rosas,
que después huyen dél que incitan ahora
y sólo del Amor queda el veneno.
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Walt
Whitman
PARA
MÍ, UNA BRIZNA DE HIERBA...
Creo
que una brizna de hierba no es inferior a la jornada de los astros
y que la hormiga no es menos perfecta ni lo es un grano de arena...
y que el escuerzo es una obra de arte para los gustos más
exigentes...
y que la articulación más pequeña de mi mano
es un escarnio para todas las máquinas.
Quédate conmigo este día y esta noche y poseerás
el origen de todos los poemas.
Creo en tí alma mía, el otro que soy no debe humillarse
ante tí,
ni tú debes humillarte ante el otro.
Retoza conmigo sobre la hierba, borra el freno de tu garganta
...
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Konstantino
Kavafis (1911)
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ITACA
Si
vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.
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Pide
que tu camino sea largo,
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes,
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.
Ten
siempre a Itaca en la memoria
Llegar allí es tu meta.
Más no apresures el viaje
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.
Itaca
te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido
Más ninguna otra cosa puede darte.
Aunque
pobre la encuentres, no te engañará Itaca
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas.
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| CANCIONES
A GUIOMAR
Tu poeta
piensa en ti. La lejanía
es de limón y violeta,
verde el campo todavía.
Conmigo vienes, Guiomar;
nos sorbe la serranía.
De encinar en encinar
se va fatigando el día.
El tren devora y devora
día y riel. La retama
pasa en Sombra; se desdora
el oro de Guadarrama.
Porque una diosa y su amante
huyen juntos, jadeante,
los sigue la luna llena.
El tren se esconde y resuena
dentro de un monte gigante.
Campos yermos, cielo alto.
Tras los montes de granito
y otros montes de basalto,
ya es la mar y el infinito.
Juntos vamos; libres somos.
Aunque el Dios, como en el cuento
fiero rey, cabalgue a lomos
del mejor corcel del viento,
aunque nos jure, violento,
su venganza,
aunque ensille, el pensamiento,
libre amor, nadie lo alcanza.
|
*
* *
A ti, Guiomar, esta nostalgia mía.
Antonio MACHADO
|
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|
NUEVO
DÍA
Después
de tantos días sin camino y sin casa
y sin dolor siquiera y las campanas solas
y el viento oscuro como el del recuerdo
llega el de hoy.
Cuando
ayer el aliento era misterio
y la mirada seca, sin resina,
buscaba un resplandor definitivo,
llega tan delicada y tan sencilla,
tan serena de nueva levadura
esta mañana...
Es
la sorpresa de la claridad,
la inocencia de la contemplación,
el secreto que abre con moldura y asombro
la primera nevada y la primera lluvia
lavando el avellano y el olivo
ya muy cerca del mar.
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Invisible
quietud. Brisa oreando
la melodía que ya no esperaba.
Es la iluminación de la alegría
con el silencio que no tiene tiempo.
Grave placer el de la soledad.
Y no mires el mar porque todo lo sabe
cuando llega la hora
adonde nunca llega el pensamiento
pero sí el mar del alma,
pero sí este momento del aire entre mis manos,
de esta paz que me espera
cuando llega la hora
-dos horas antes de la media noche-
del tercer oleaje, que es el mío.
Claudio
Rodríguez
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ÁMAME ANARQUISTA
Ámame
anarquista
frenéticamente
mientras desato y suelto
el pañuelo que sujeta
tu
cabello
y libero a tu pecho
ya
sin freno
ya
sin sentido
siempre hacia la frontera
roja
y negra
y violeta
ámame
hacia la izquierda
cara a cara
hacia
la noche
hacia
ti
siempre hacia ti misma
Ámame
anarquista
mismo
contra mí mismo.
Claudio
Rodríguez
"Tigres de ternura", 1981
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La
luna
|
Cuenta la historia que en aquel pasado
Tiempo en que sucedieron tantas cosas
Reales, imaginarias y dudosas,
Un hombre concibió el desmesurado
Proyecto
de cifrar el universo
En un libro y con ímpetu infinito
Erigió el alto y arduo manuscrito
Y limó y declamó el último verso.
Gracias
iba a rendir a la fortuna
Cuando al alzar los ojos vio un bruñido
Disco en el aire y comprendió, aturdido,
Que se había olvidado de la luna.
La
historia que he narrado aunque fingida,
Bien puede figurar el maleficio
De cuantos ejercemos el oficio
De cambiar en palabras nuestra vida.
Siempre
se pierde lo esencial. Es una
Ley de toda palabra sobre el numen.
No la sabrá eludir este resumen
De mi largo comercio con la luna.
No
sé dónde la vi por vez primera,
Si en el cielo anterior de la doctrina
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera.
Según
se sabe, esta mudable vida
Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
Y hubo así alguna tarde en que con ella
Te miramos, oh luna compartida.
Más
que las lunas de las noches puedo
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada
Y la luna sangrienta de Quevedo.
De
otra luna de sangre y de escarlata
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.
Pitágoras
con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.
De
hierro hay una selva donde mora
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.
(Esto
el Norte profético lo sabe
Y tan bien que ese día los abiertos
Mares del mundo infestará la nave
Que se hace con las uñas de los muertos.)
Cuando,
en Ginebra o Zürich, la fortuna
Quiso que yo también fuera poeta,
Me impuse. como todos, la secreta
Obligación de definir la luna.
Con
una suerte de estudiosa pena
Agotaba modestas variaciones,
Bajo el vivo temor de que Lugones
Ya hubiera usado el ámbar o la arena,
|

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De
lejano marfil, de humo, de fría
Nieve fueron las lunas que alumbraron
Versos que ciertamente no lograron
El arduo honor de la tipografía.
Pensaba
que el poeta es aquel hombre
Que, como el rojo Adán del Paraíso,
Impone a cada cosa su preciso
Y verdadero y no sabido nombre,
Ariosto
me enseñó que en la dudosa
Luna moran los sueños, lo inasible,
El tiempo que se pierde, lo posible
O lo imposible, que es la misma cosa.
De
la Diana triforme Apolodoro
Me dejo divisar la sombra mágica;
Hugo me dio una hoz que era de oro,
Y un irlandés, su negra luna trágica.
Y,
mientras yo sondeaba aquella mina
De las lunas de la mitología,
Ahí estaba, a la vuelta de la esquina,
La luna celestial de cada día
Sé
que entre todas las palabras, una
Hay para recordarla o figurarla.
El secreto, a mi ver, está en usarla
Con humildad. Es la palabra luna.
Ya
no me atrevo a macular su pura
Aparición con una imagen vana;
La veo indescifrable y cotidiana
Y más allá de mi literatura.
Sé
que la luna o la palabra luna
Es una letra que fue creada para
La compleja escritura de esa rara
Cosa que somos, numerosa y una.
Es
uno de los símbolos que al hombre
Da el hado o el azar para que un día
De exaltación gloriosa o de agonía
Pueda escribir su verdadero nombre.
Borges
de
El Hacedor.
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| AYANIMOF
(28-03-2004) |
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NO
TE SALVES
No
te quedes inmóvil al borde del camino,
no congeles el júbilo, no quieras con desgana,
no te salves ahora, ni nunca,
no te salves, no te llenes de calma.
No reserves del mundo sólo un rincón tranquilo,
no dejes caer los párpados pesados como juicios,
no te quedes sin labios, no te duermas sin sueño,
no te pienses sin sangre, no te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo no puedes evitarlo,
y congelas el júbilo y quieres con desgana,
y te salvas ahora y te llenas de calma,
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo,
y dejas caer los párpados pesados como juicios,
y te secas sin labios y te duermes sin sueño,
y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo,
y te quedas inmóvil al borde del camino,
y te salvas,
entonces,
no te quedes conmigo.
Mario
Benedetti
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PALABRAS
CONTRA LA GUERRA
H
y L. Madrid
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La
muerte se puso una cara de monstruo,
una cara de monstruo horrible
esperó y esperó detrás de una esquina
salió al fin de la sombra como un trozo de sombra
y el niño huyó más rápido que su propio
alarido.
(...)
Entonces la muerte sacó su última cara
una cara de juguete inocente (...)tan seductora
que el niño le dió cuerda con una sola mano.
Entonces la muerte se animó despacito
más traidora que nunca y le cortó las venas
y le pinchó los ojos y le quitó el aliento
y era lo único que podía esperarse
porque con la muerte no se juega.
Mario
Benedetti.
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¿Qué
quieren esos hombres?.
Quieren
Que la sangre del mundo se mueva sólo en diástole
Y vivir con un ojo nada más.
Quieren
Que el péndulo en su curva
Se pare siempre a la mitad
Y oscile sólo a la derecha.
Porque tiene mareas, quieren asesinar al mar.
Quieren
Que los relojes de la casa
Funcionen sin tic-tac.
Quieren
Que sólo se oiga el tic,
Siempre el tic,
Y que no se oiga el tac.
León Felipe.
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Canción
primera
Se
ha retirado el campo
al ver abalanzarse
crispadamente al hombre.
¡Qué
abismo entre el olivo
y el hombre se descubre!
El
animal que canta:
el animal que puede
llorar y echar raíces,
rememoró sus garras.
Garras
que revestía
de suavidad y flores,
pero que, al fin, desnuda
en toda su crueldad.
Crepitan
en mis manos.
Aparta de ellas, hijo.
Estoy dispuesto a hundirlas,
dispuesto a proyectarlas
sobre tu carne leve.
He regresado al tigre.
Aparta o te destrozo.
Hoy
el amor es muerte,
y el hombre acecha al hombre.
Miguel
Hernández.
La
angustia se abre paso entre los huesos.......
Luis Cernuda
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Me voy porque la Tierra y el Pan y la Luz ya no son míos
Volveré
mañana en el corcel del viento.
Volveré. Y cuando vuelva, vosotros os estaréis
yendo:
Vosotros, los alcabaleros de la muerte, los centuriones en
acecho
bajo la gran ojiva de la puerta, los constructores de ataúdes
que al medir el cuerpo
amarillo de los que se van, con la cinta de metro y medio
de los alfayates, decís siempre: ¡Cómo
crecen los muertos!
¡Oh, sí!. Los muertos crecen. El último
traje que se hicieron,
al amortajarlos ya les viene pequeño.
Crecen. Y apenas los entierran, rompen los tablones de pino
y los catafalcos de acero;
Crecen después en la tumba, fuera de la caja, abren
la tierra como las semillas del centeno
Y ya, bajo el sol y la lluvia, en el aire, sueltos,
Y sin raíces, siguen y siguen creciendo.
Yo me voy a crecer con los muertos.
León
Felipe.
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Pablo
Neruda (1904-1973) - Recordemos un par de sus poesías:
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TU
RISA
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Quítame
el pan, si quieres,
Quítame el aire, pero
No me quites tu risa.
No
me quites la rosa,
La lanza que desgranas,
El agua que de pronto
Estalla en tu alegría,
La repentina ola
De plata que te nace.
Mi
lucha es dura y vuelvo
Con los ojos cansados
A veces de haber visto
La tierra que no cambia,
Pero al entrar tu risa
Sube al cielo buscándome
Y abre para mí todas
Las puertas de tu vida.
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Amor
mío, en la hora
Más oscura desgrana
Tu risa, y si de pronto
Ves que mi sangre mancha
Las piedras de la calle,
Ríe, porque tu risa
Será
para mis manos
Como una espada fresca.
Junto
al mar en otoño,
Tu risa debe alzar
Su cascada de espuma
Y en primavera, amor,
Quiero tu risa como
La flor que yo esperaba,
La flor azul, la rosa
De mi patria sonora.
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Ríete
de la noche,
Del día, de la luna,
Ríete de las calles
Torcidas de la isla,
Ríete de este torpe
Muchacho que te quiere,
Pero cuando yo abro
Los ojos y los cierro,
Cuando mis pasos van,
Cuando vuelven mis pasos,
Niégame el pan, el aire,
La luz, la primavera,
Pero tu risa nunca
Porque me moriría.
(De
"Los versos del capitán")
Pablo
Neruda
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PUEDO
ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES ESTA NOCHE
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Puedo
escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
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Eso
es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi
alma no se contenta con haberla perdido.
Como
para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya
no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De
otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya
no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque
en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque
éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo
Neruda
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Estos
dos mismos poemas fueron musicados, respectivamente, por Olga Manzano
y Manuel Picón y Paco Ibáñez. Dos estilos distintos,
pero muy apropiados. ...una canción
>>>
Falconetti
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¡Que triste vigencia
siguen teniendo estos versos de Miguel Hernández en este nuevo
siglo globalizador en el que la explotación infantil es el pan
nuestro de cada día (el que muchos de ellos no tienen). -AYANIMOF-
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EL
NIÑO YUNTERO
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Carne
de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.
Nace,
como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.
Entre
estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.
Empieza
a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.
Empieza
a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra. |
Contar
sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para al labrador.
Trabaja,
y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.
A
fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.
Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.
Y
como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.
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Me
duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.
Le
veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.
Me
da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.
¿Quién
salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
vergudo de esta cadena?
Que
salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.
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Miguel
Hernández(1910-1942)
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Salir
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ME LO DECIA MI ABUELITO:
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Me
lo decía mi abuelito,
me lo decía mi papá,
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.
Trabaja niño no te pienses
que sin dinero vivirás.
Junta el esfuerzo y el ahorro
ábrete paso, ya verás,
como la vida te depara
buenos momentos. Te alzarás
sobre los pobres y mezquinos
que no han sabido descollar.
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Me
lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo olvidaba muchas más.
La vida es lucha despiadada
nadie te ayuda, así, no más,
y si tú solo no adelantas,
te irán dejando, atrás, atrás.
¡Anda muchacho y dale duro!
La tierra toda, el sol y el mar,
son para aquellos que han sabido
sentarse sobre los demás. |
Me
lo decía mi abuelito
me lo decía mi papá
me lo dijeron muchas veces
y lo he olvidado siempre más.
JOSE
AGUSTIN GOYTISOLO
Ayanimof(Madrid).
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