| 50.-
El reparto |
| Los
tres hermanos pensaron inmediatamente en cuáles eran los
repartos posibles. Puesto que el total de monedas era de 13 y la
cantidad entregada a cada uno era distinta de las otras dos (mayor
cuanto más edad) había en total 8 posibles repartos
en los que el número de monedas adjudicadas, para el pequeño,
el intermedio y el mayor, eran: |
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P
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I
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M
|
|
|
P
|
I
|
M
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|
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A)
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1
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2
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10
|
E)
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2
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3
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8
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B)
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1
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3
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9
|
F)
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2
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4
|
7
|
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C)
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1
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4
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8
|
G)
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2
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5
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6
|
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D)
|
1
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5
|
7
|
H)
|
3
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4
|
6
|
| El
primero en mirar sus monedas fue el pequeño, pero no supo
decir lo que tenían los otros dos, lo que nos dice que tenía
1 ó 2 monedas, ya que de haber tenido 3 sí habría
podido decir con seguridad cuál era el reparto (opción
H). Después fue el mayor el que miró las suyas, sabiendo
ya que debía descartar la opción H. Él tampoco
supo decir cuál era el reparto concreto, lo que nos indica
que la cantidad de monedas que le correspondió no era de
6, 9 ni 10, pues hubiera sabido que el reparto se había hecho
según las opciones G, B o A, respectivamente. Así,
cuando el mediano miró su bolsa, sólo quedaban las
posibilidades C, D, E y F. Sin embargo, él tampoco pudo decir
el reparto concreto, de lo que deducimos que no tenía 3 ni
5 monedas (opciones E y D), sino que forzosamente tenía 4
monedas (lo que responde a la pregunta del problema), por lo
que no podía saber cuál de los dos repartos aún
posibles se había realizado (C y F), ya que en ambos le correspondían
las 4 monedas. |
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