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Mosaico regular |
| En
principio, podemos intentar averiguar si existe algún otro
polígono que cumpla las condiciones requeridas mediante el
laborioso método de construir varios polígonos regulares
con el mismo número de lados, bien físicamente bien
sólo dibujados, y comprobar si podemos hacer el mosaico pedido,
utilizando dichos polígonos como teselas del mismo. Así
probaríamos con polígonos de 5, 7, 8, 9, ... lados.
Este método, no parece el idóneo por un lado por la
dificultad de dibujar los polígonos y, por otro, porque podemos
tener la suerte de encontrar un tipo de polígono que cumpla
la propiedad enunciada (si es que lo hay), pero puede que no tengamos
esa suerte y, en tal caso, seguiremos sin poder afirmar ni negar
que exista. Y si encontramos uno, tampoco sabremos si hay más.
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Otro
enfoque más adecuado, desde una perspectiva matemática,
sería determinar las características que habría
de tener tal polígono y averiguar cuántos y cuáles
polígonos las tienen.
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Desde
este último punto de vista, un buen principio sería
estudiar las propiedades de los polígonos regulares que
ya sabemos que cumplen la condición del enunciado (triángulo
equilátero, cuadrado y hexágono regular) y determinar
alguna propiedad común a todos ellos y necesaria y/o suficiente
para satisfacer las condiciones del problema. En este sentido,
podemos partir de las siguientes observaciones:
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A)
Puesto que no han de quedar resquicios en el mosaico, en el punto
en que concurren los vértices de varias teselas, el número
de teselas o polígonos que concurren en dicho punto multiplicado
por el valor del ángulo interno de cada polígono
(sea "µ") ha de ser igual a 360º. Por ejemplo,
sea "m" el número de polígonos que concurren.
En la imagen de más abajo podemos ver que en el caso del
hexágono, los ángulos internos del mismo miden 120º
por lo que es preciso que concurran 3 hexágonos para que
cubran los 360º de la circunferencia completa y no dejen,
por tanto, ningún resquicio en su unión. Analógamente,
en el caso del triángulo equilátero, con ángulos
internos de 60º son precisos 6 triangúlos y en el
caso del cuadrado, con ángulos de 90º, se precisan
4. Por tanto, el producto del número de polígonos
concurrentes por el valor en grados del ángulo interno
("µ") de cada uno ha de ser igual a 360, es decir:
mµ = 360.
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B)
Por otro lado, existe una relación entre el ángulo
interno de un polígono regular y el número de lados
del mismo. Sea "n" el número de lados del polígono
regular y sea "µ" el valor del ángulo interno
en grados, se cumple que: µ = 180 - 360/n. La demostración
se puede consultar a continuación, aunque se sugiere como
ejercicio para el navegante "rompecoquero" (ánimo,
no es difícil). Demostración.
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C)
Además, podemos considerar una limitación obvia
tanto para "n" (número de lados del polígono)
como para "m" (número de polígonos que
concurren en los vértices) y es que ambos números,
además de ser enteros, han de ser iguales o mayores que
3. En el caso de "n" porque un polígono ha de
tener 3 lados o más (con menos, no es un polígono)
y en el caso de "m" porque en un mosaico han de concurrir
al menos tres polígonos (uno no tiene sentido y dos no
pueden concurrir en un punto, cubriendo el plano).
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Uniendo
los resultados expuestos en A y B, a través de su nexo
común (el ángulo interno, "µ"),
podemos poner en relación el número de lados del
polígono "n" con el número de polígonos
concurrentes "m". En efecto, sustituyendo en A el ángulo
interno "µ"por su valor según B (esto es,
180 - 360 / n), se tiene que :
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| Ahora
sí estamos en condiciones de averiguar todos los polígonos
regulares que cumplen las condiciones del enunciado: |
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| Así,
hemos comprobado que sólo pueden existir 3 polígonos
regulares que formando un mosaico puedan cubrir toda la superficie
sin dejar resquicios y son los ya indicados en el enunciado: triángulo
equilátero, cuadrado y hexágono regular. Además,
la relación entre lados del polígono y polígonos
necesarios para cubrir el plano en esos tres casos (3, 6 en triángulo;
4, 4 en el cuadrado y 6, 3 en el hexágono) refleja la simetría
de la fórmula antes calculada. |
| Por
tanto, si has intentado encontrar un polígono regular distinto
de los tres indicados (triángulo equilátero, cuadrado
y hexágono regular) que cubra completamente la superficie
al utilizarlo como mosaico, es seguro que no lo has encontrado,
no lo hay. pero una cosa es decir que no existe tal polígono
y otra demostrarlo. De hecho, el principal motivo de plantear aquí
este problema es llamar la atención sobre una demostración
matemática de no existencia, porque demostrar que algo existe
es fácil si se encuentra un ejemplo, pero ¿cómo
demostrar que algo no existe?. En matemáticas existen diversas
demostraciones de no existencia o de existencia de sólo determinados
elementos, esta es una de ellas y se atribuye a Pitágoras
de Samos (siglo VI a.C.) Otra, también atribuida a Pitágoras,
y relacionada con la aquí expueta, demuestra que sólo
existen cinco poliedros regulares (tetraedro, hexaedro o cubo, octaedro,
dodecaedro e icosaedro). |
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