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68.-
Relojes de arena (1)
Este problema es uno de los más sencillos de los que se
pueden plantear respecto al uso de relojes de arena para medir tiempos
distintos de aquellos en los que su contenido pasa de un depósito
a otro. Para solucionarlo basta con poner a funcionar ambos relojes
simultáneamente (se supone que todo el contenido de arena
se ha pasado previamente a uno de los depósitos). Tan pronto
como termina de fluir la arena en el reloj de 7 minutos, metemos
la masa en el horno y según termina el de 11 minutos, le
ponemos en marcha de nuevo, retirando la masa cuando termine de
fluir la arena en este último reloj. De esta manera habremos
tenido la masa en el horno durante 4 minutos (11 menos 7), más
otros 11 minutos, es decir, durante 15 minutos.
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