72.- Extraña infusión

Quizás hayas intentado resolver este problema calculando matemáticamente la cantidad de un tipo de infusión que pasa al recipiente de la otra en cada operación de trasvase lo que, en principio, es posible. Para ello, podemos llamar "A" al recipiente que contiene inicialmente el té negro de Luisa y "B" al que contiene el té verde de Juan. Podemos suponer también que cada cucharilla es una unidad de líquido por lo que el recipiente A contendrá inicialmente 20 unidades de té negro (20 N) y el recipiente B contendrá 20 unidades de té verde (20 V). Si consideramos que una operación completa de trasvase está compuesta por el pase de una cucharilla de A a B y la vuelta de una cucharilla de B a A y dado que una cucharilla es igual a 1/20 de la cantidad inicial de cualquiera de los recipientes, después del primer trasvase la mezcla en cada recipiente estará compuesta por:
Y después del segundo trasvase, la composición será:

Nota.- Se supone, lógicamente, que los dos tipos de infusión se mezclan de manera perfecta uno con otro. Por otro lado, es preciso notar que tanto el recipiente A como el B tienen 20 unidades de líquido al inicio y al fin de cada trasvase pero en medio del travase (después de pasar una cucharilla de A a B y antes de pasarla de B a A), el recipiente A tiene 19 unidades de líquido y el B tiene 21, lo cual ha de tenerse en cuenta a la hora de calcular los porcentajes de mezcla.

Sin embargo, el cálculo de las proporciones de líquido en cada recipiente se complica notoriamente en cada paso. Afortunadamente, no necesitamos pasar del segundo trasvase, ni tan siquiera llegar hasta él, para contestar a la pregunta del problema ya que sea cual sea el número de repeticiones del proceso y sea cual sea la cantidad de líquido contenido en la cucharilla, la respuesta será siempre igual: la cantidad de té verde contenido en el recipiente A ha de ser igual a la de té negro contenido en el recipiente B, ya que después de una operación de trasvase el contenido de cada recipiente es el mismo que al inicio y todo el té negro que falte en A habrá pasado a B y todo el té verde que falte en B habrá pasado a A.
Muchas veces, el uso de un poco de lógica es más adecuado para resolver un problema que el uso de complicados cálculos matemáticos.