91.- La cadena clásica
Para que el estudiante cumpliera con lo pactado, la patrona debía tener en su poder un eslabón de la cadena en la primera semana, dos eslabones en la seguda, tres en la tercera y así sucesivamente hasta tener siete eslabones en la séptima y última semana y todo ello sin que se cortara más que un eslabón.
Para ello, el estudiante cortó un eslabón, concretamente el que ocupaba el tercer lugar empezando a contar por uno de los extremos, en concreto cortó el tercero por la derecha (tal como se representa en la imagen de más abajo) y entregó dicho eslabón cortado a la patrona por la primera semana. A la semana siguiente, entregó la pareja de eslabones que habían quedado a la derecha del cortado, pero pidiendo a la patrona que le devolviera el eslabón inicial. Por la tercera semana entregó el eslabón cortado, añadido a los dos que ya tenía la patrona. Por la cuarta, entregó los cuatro que habían quedado unidos entre sí, pero pidiendo a cambio los tres anteriores. Para la quinta, sexta y séptima semanas jugó con los tres eslabones (el cortado y la pareja), al igual que había hecho durante la primera, segunda y tercera semanas. Con ello logró que la patrona tuviera un eslabón más cada semana sin cortar más que uno de ellos.