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Concurso Galáctico El afortunado ganador era, ¡como no!, un terrícola. Siendo de La Tierra, no tuvo ninguna duda de que el concursante amenazado era de Mentis, habida cuenta de su respuesta, y, por tanto, el otro concursante tenía que ser de Veris. Dando estos datos a los jueces se proclamó ganador del concurso. Si el violento concursante hubiera sido de Veris, de poco le hubiera servido el testimonio de su oponente amenazado, ya que no hubiera podido saber si éste era de La Tierra o de Mentis. Si hubiera sido de Mentis, sí le hubiera servido esta afirmación para saber de dónde era cada uno, pero no hubiera podido ganar el concurso ya que para ello debía decir a los jueces la verdadera procedencia de cada uno y el decir la verdad no estaba previsto en sus genes. |