ANTONIO MANUEL FERNÁNDEZ MORALA

 

A COLORES

Soy al azul, lo que el mar al cielo.

Soy al negro, tristeza y lágrimas.

Soy al rojo, mi lucha y dignidad, y la sangre derramada.

Soy al azul, un talud de melancolía.

Soy al negro, carbón y explotación.

Soy al rojo, manos de musgo en roca de memoria
intemporal.

Soy al azul, témpera de tu mirada.

Soy al negro, adolescencia olvidada.

Soy al rojo, revolución acontecida.

Soy al azul, terciopelo de canalla.

Soy al negro, gris de mil miradas.

Soy al rojo, libertad compartida.

Soy al azul, de morado maltrato.

Soy al negro, lágrimas rojas.

Soy al rojo, mi sangre, mi corazón y mi vida.

 

 

ÁFRICA DE LÁGRIMAS NEGRAS.

Lágrimas que lloran sin ojos.

Sin mejillas, sin dedos que las sequen.

Sin manos que las arropen, sin miradas cómplices.

Sin silencios que las iluminen.

Sin labios de sal que las murmuren, sin cuerpos que las
arremolinen.

Sin vacíos que las llenen.

Sin mármoles fríos que las inunden en la tierra.

Lágrimas sin collares de perlas que las enriquezcan.

Con luces y con sombras. Lágrimas sin viento que las
esparza

Sin multitudes que las aplaudan.

Lágrimas negras que lloran sin ojos, sin mejillas,
desesperanza del olvido.

 

 

Con motivo del cumpleaños de Mª del Mar, amiga,
compañera, amante, madre………, y Señora.
19 de Noviembre de 2006-

NOVIEMBRE

Hoy hace noviembre en mi pobre corazón.
Al árbol del silencio se le cayeron las últimas hojas;
yacen muertas en el lecho del río.
Alguna de ellas llegará al océano y navegará como un
bergantín ultramar.
Diez y nueve días y salgo en busca de cuarenta y cuatro
estrellas para regalar; una por cada año de vida de mi Mar
sirena boreal.
Así a la sombra de tu sonrisa me quiero morir, entre tus
nobles brazos de roble intemporal.
Lo bello por eterno es el castigo de la inmortalidad; el
amor es la última batalla perdida en la línea de nuestro
horizonte altivo cruzarla es enamorarse de la luna y de su
sombra natural.
Hoy hace noviembre en mi pobre corazón, mientras tú
cumples años entre suaves nubes de algodón, y un beso
eterno como el viento, de este cansado corazón.

P.D. ¿Sabias que las estrellas no saben que lo son, hasta
que alguien las nombra?......Mar