MUJER
Robin Hook

 

Es la miel de tu mirada
fuerza que hacia ti me empuja,
calor que prende mi llama
poder que todo lo embruja.

Es la flor en primavera
que desata mi deseo,
una lejana quimera
la libertad para un reo.

Es la manzana de Eva
que decide al indeciso
a seguir esa vereda
que conduce al paraíso.

Es esa llave que abre
la mente a la fantasía,
que impide al perro que ladre
y genera poesía.

Es un meloso lancero
que atraviesa el corazón
con un golpe tan certero
que se nubla mi razón.

Es el fulgor que desprende
la estrella de la mañana,
el premio que se pretende,
lo bello que se reclama.

Es la pereza mimosa
de una tarde de verano,
la ternura contagiosa
de la palma de su mano.

Es el rojo de una hoguera
sobre el blanco de la nieve,
un nácar de madreperla,
la dulzura que conmueve.

Es la luna juguetona
que culebrea en un río,
una cálida madonna
que aplaca mi desvarío.

Es ese nudo que aprieta,
es la fe para el ateo,
es traviesa y es coqueta,
el sueño en que me recreo.

Como final va este ruego
que es caricia susurrada:
no me prives del consuelo
de la miel de tu mirada.