|
||||||
|
Las encuestas de satisfacción posiblemente dirán lo que el que las paga quiera oír, como todas, pero la situación diaria en la red de oficinas muestra la realidad de las cosas y la realidad no es precisamente positiva. Hoy nos centramos en la figura de los Directores de Zona y el cariz que dicha figura ha tomado por la importancia e influencia negativa que tiene en esa profunda insatisfacción de la plantilla. Siempre
le hemos dicho a la empresa, a través de sus responsables de
Recursos Humanos, que en la elección de estos jefes de proximidad,
habían de ser especialmente cuidadosos, nombrando personas muy
capacitadas para el trato y manejo de equipos humanos y que, por la
importancia que el Banco dice conceder a dichos equipos, su comportamiento
debería ser seguido con atención para garantizar su idoneidad
o atajar malos hábitos. Comportamientos que, naturalmente, no podemos, ni queremos generalizar a la figura misma de Director de Zona. Hay excepciones, aunque es ya difícil el encontrar personas de otra pauta de comportamiento y que encajen en estas funciones. Se ha brindado desde instancias más altas, lamentable y erróneamente, un paragüas de cobertura y amparo a esas desviaciones mencionadas que la plantilla nunca debería haber soportado y le toca padecer a diario, consiguiendo que dichos comportamientos entren en terrible y no resuelta contradicción, anulen en suma, tanto "ADELANTE", "PROYECTO CLIENTE", "LA NUEVA ÉTICA Y ESTÉTICA PROFESIONAL" que la Dirección más elevada promueve y avala ¿con la boca pequeña?. Si la Dirección quiere sostener que no respalda los demostrables abusos de ciertos Directores de Zona ¿Por qué nunca se atienden las denuncias que venimos haciendo sobre las desviaciones y arbitrariedades autoritarias de los Zona que no encajan en el perfil teórico que la Dirección dice haberles definido?
Desde CGT y en el ámbito que se considere oportuno, consideramos necesario responder a los problemas que generan sistemas de mando inadecuados, traducidos en presiones insufribles, en ambientes irrespirables de trabajo al que la Dirección da cobertura y amparo, en actuaciones inducidas fuera de normativa, peligrosas y que ya han traído despidos de compañeros que cedieron en beneficio de otros quizá, a las presiones de un entorno de competencia mal interpretada. Nuestro sector es uno de los más susceptibles a la práctica del acoso laboral o mobbing y no estamos dispuestos a esperar de brazos cruzados a que la ley recoja este tema como delito con toda su carga de consecuencias penales aparejadas, presentaremos denuncias en primer lugar a quién corresponde por responsabilidad, los jefes siempre tienen jefes sobre ellos y, de no ser atendidas, acudiremos en apoyo de los compañeros en los tribunales si fuera preciso, dando respuestas a los casos que se susciten, solos o en compañía de otros sindicatos. ¿Cuánto más seremos capaces de soportar? ¿Cuándo dejaremos de comentar en voz baja y utilizaremos los medios y el coraje necesario para cortar de raíz? ¿Qué haremos cada afectad@, empresa y trabador, por corregir y eliminar este problema? ¿Cuándo devolveremos a la dignidad en lo personal, en lo empresarial, en lo sindical, en lo laboral ..el lugar que le corresponde?. De cada un@ de nosotr@s depende un poco. A CGT nos encontraréis en este esfuerzo.
|
||||||
|
Sección
Sindical BBVA en CASTILLA-LEÓN
|
||||||
|
Noviembre
2003
|
||||||
|
|
||||||
|
PARTICIPA
CON NOSOTROS EN LAS DECISIONES
|
||||||