Las
cifras no salen, en PPIs seguimos pinchados, la incentivación
extraordinaria pende de un hilo.
Solución:
Ningún director puede coger vacaciones antes de final de año.
Esos
días guardados para estar con la familia, para desplazarse
a los lugares de origen, para cumplir con las tradicciones navideñas,
no se pueden disfrutar. Se cogen en Enero, en fechas anodinas y sin
contenido o mejor se le regalan a la Empresa. Es posible que si se
piden, alguien diga que como te atreve, que solo piensas en ti, que
no es el momento, etc.
¿El
porqué? La avaricia, el afán, la ambición y sobre
todo la falta de respeto a los trabajadores y a sus derechos.
Son muchas
pelas en juego, la perversidad de la INCENTIVACION EXTRAORDINARIA,
consiste en eso, todo por nada o por muy poco para unos, los de abajo,
y cantidades de escandalo para los que estan en tramos superiores
de la pirámide jerarquica.
¿Cuanto
cobra un director de oficina de incentivación, por cuanto se
multiplica la de un director de zona y la de un director territorial?
Seguro que por mucho. A cambio de ese mucho lo dan todo, sus esfuerzos,
horas, reuniones, dedicación.
Los otros,
directores y resto de la plantilla en terrazas inferiores de la pirámide,
reciben las migajas, pero se les exige el mismo esfuerzo, entrega
y dedicación que si fueran altos directivos
Si se
consigue el presupuesto se cobra "X" si se supera el 120%,
si se supera en una cifra significativa el 150 % y por ahí
van los tiros, cuanto más mejor, siempre más que el
año anterior, siempre más que otros territorios, una
carrera loca, en la que ellos van montados en la cuadriga y los trabajadores
de las oficinas son los caballos a reventar.
POR
LA DIGNIDAD LABORAL ¡ADELANTE!