EL EMPLEO EN EL BBVA:

¿CAVANDO ALEGREMENTE NUESTRA PROPIA FOSA?

 

            Vivimos tiempos, en nuestra opinión, en los que tendemos a favorecer con nuestras actitudes lo que los planes de la Empresa tratan de conseguir poco a poco: Individualizar las relaciones laborales.

            Volvemos a estar ante una nueva oleada de prejubilaciones. En los comentarios de pasillo y desayuno se cruzan datos sobre las zonas y el número de bajas que se van a producir este año. Parece como si tuviéramos asumido que sobramos, que más pronto que tarde nos van a ir llamando para hacernos la oferta. Ni un solo comentario sobre las nuevas contrataciones, cómo se hacen, cuántas son, en qué condiciones...¿Alguien se imagina una oposición como aquellas de los años setenta? Sin embargo, si se hiciera algo así, las solicitudes se contarían por decenas de miles aunque sólo fuesen decenas de plazas las convocadas.

            Y es que, a la par que asumimos las prejubilaciones y lo que más nos preocupa es que puedan ser mejores, no nos cuestionamos que esta rebaja de plantilla se suple con  los miles de horas que significan las prolongaciones de jornada y los ritmos de trabajo, los cursillos y las reuniones fuera de horario, algo nefasto tanto para el que quiere prejubilarse con mejores condiciones como para el que quiere consolidar su contrato eventual. Esta es la razón por la que el BBVA posee el mejor ratio de eficiencia en la Banca, es el que con menos gente hace más negocio.

            Cada principio de año nos quejamos del aumento del 2% del Convenio, pero continuamos pendientes de los gestos y comportamientos que hace posible participar en la incentivación y se nos olvida que la masa salarial crece un 17%. Es decir, el Banco juega con una política salarial que los Sindicatos y los trabajadores no podemos ni medir ni controlar. Y lo que es más, con la parte que se destina a la incentivación bien se podrían contratar más de 1.000 nuevas personas que contribuyeran a rebajar los ritmos de trabajo que estamos sufriendo en la vorágine comercial.

            Se siguen contratando ETT para cubrir, en su mayoría, necesidades puntuales. Los contratos a tiempo parcial los convierten muchos zonas y directores en tiempo completo por la mitad de salario. Los de prácticas se siguen haciendo con el mínimo legal (65% de salario frente al 100% de otros Bancos), consolidándolos, cuando lo hacen, en Niveles saláriales más bajos que el trabajo que realizan. Se siguen generalizando las subcontrataciones (Cares, Informática, call-center, estampación, Banca telefónica) ...Mientras, los responsables de las Unidades protestan y protestan por la necesidad de plantilla, pero con la boca pequeña y, al fin y a la postre, cumpliendo los objetivos en reducción de costes,  les aseguran un buen sobre.

            La integración en las diferentes Áreas no sólo se realiza con el esfuerzo y/o salud personal, que no es poco, sino con esas prolongaciones de jornada generalizadas que decíamos antes. Pero, qué va a pasar cuando se acabe este momento,  ¿cuál va a ser el nivel óptimo de plantilla? El Banco pretende que sea menor que la que hay. Así que asumir la integración hoy, sin exigir aumento de plantilla, nos llevará a que mañana prescindan de nosotros por caminos cada vez más baratos.

            De modo que el fuerte ajuste de plantillas, la negativa a crear un equipo volante, nos está llevando a la locura. La formación, por impracticable, se convierte en falacia. Coger una baja o algún día de licencia se convierte en una faena que le haces a los compañeros, parecen cuestiones “buscadas” en lugar de resultados lógicos de la vida. Las vacaciones se han convertido en un lujo por obra y gracia de las necesidades de servicio. Cualquier incidencia en la oficina puede penalizarte... Esta situación nos va poniendo cada día en el disparadero tanto en el empleo como en la salud o en nuestras propias relaciones.

            Por todo ello y sin descuidar nuestra atención sindical a tantos y tantos temas que tenemos cada día ante nosotros (homologación de beneficios sociales, fondo de pensiones, acuerdo de jornada y horarios, cuartos de paga... ), creemos necesario prestar una atención muy particular a la política de empleo en la Empresa, una atención que exija:    

  • EL NIVEL DE EMPLEO ÓPTIMO BBVA con el mayor número posible de personas en la plantilla para contribuir como Empresa a solucionar el paro social. Lo que supone que las partidas de incentivos y extra-convenio deben reconvertirse en generar puestos de trabajo.
  • EL NIVEL DE EMPLEO SANO BBVA que permita compatibilizar la buena marcha del negocio con el respeto a los ritmos, horarios y condiciones laborales adecuados. Lo que significaría replantearse, por ejemplo, la recuperación de un equipo volante encaminado a hacer sustituciones.
  • EL NIVEL DE EMPLEO JUSTO BBVA que logre que se imponga el sentido común en nuestras relaciones laborales. Lo que equivaldría a renunciar al uso de ETT y, por el contrario, solventar tareas periódicas con contratos fijos-discontinuos. Que los trabajadores en prácticas tengan el 100% de salario y que su consolidación se haga en el nivel que les corresponde.
  • EL NIVEL DE EMPLEO SEGURO BBVA  para conseguir que la plantilla sienta que lo normal es trabajar en esta Empresa hasta que, por interés mutuo, se decida pasar a otra situación laboral, activa o pasiva. Poder intervenir ante los problemas, tener opinión sin recibir amenazas. Que la evaluación se base en criterios objetivos y no en gestos, caprichos y sometimientos.

            En CGT somos conscientes que dar al EMPLEO la centralidad que merece en nuestra acción sindical que no sólo retórica, es ser radicales, es decir, ir a la raíz. En  CGT sabemos que es más cómodo decir lo que no molesta y/o se quiere oír. Es más atractivo aparecer como otro Sindicato “conseguidor” en apariencia que sólo se queja y queja, para al final no abordar los motivos por los que se reproducen nuestros problemas. En CGT también nos gustaría hablar sólo de pedir y pedir, como si de ello solamente dependiera el conseguir y conseguir.

            Pero en CGT, desde nuestro trabajo sindical, buscamos continuamente reequilibrar las fuerzas entre los intereses empresariales y los de los trabajadores. Y ello sólo se consigue, desde la base, desde un cambio continuo por unir al colectivo, una recuperación de valores, una asunción de tareas, ética y motivos que con el tiempo se van perdiendo. Por todo lo expuesto, con independencia de nuestra labor en el resto de temas pendientes de la Fusión y otros que aparezcan, desde CGT nos comprometemos públicamente a mantener una línea continua de actuación sindical y denuncia sobre todas las partes complejas del entramado del EMPLEO que aquí hemos apuntado y que han convertido al mismo en un GRAVE PROBLEMA en el seno del BBVA. En sucesivos comunicados y bajo este logotipo iremos explicando nuestra visión estos problemas, no se tratará solo de hacer “literatura”, comentaremos las denuncias que efectuemos y las movilizaciones, pues sólo si todos cambiamos de actitud será posible modificar la actual y desfavorable relación de fuerzas.

Junio/2001