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LOS
TRABAJADORES DE BBVA: LOS ÚNICOS QUE CUMPLEN En
efecto compañeros, hemos sido los trabajadores los únicos que en BBVA
estamos dando respuesta al desafío que ha supuesto la puesta en marcha
del Euro. Los
agobios y penalidades que, en particular en las oficinas, los trabajadores
estamos padeciendo no se corresponden en modo alguno con la actitud que
con relación a este tema ha tenido y esta teniendo la Dirección, quién
consideraba que "con toda seguridad, el banco estará en la mejor
posición para afrontar esta nueva situación con los mejores y más adecuados
medios humanos, técnicos y materiales disponibles". Se
lo dijimos verbalmente en junio y por escrito en septiembre. Su respuesta
(de la que tenéis un extracto en el párrafo anterior) tiene fecha 3 de
octubre. Desgraciadamente, lo corroboramos ahora: añadir los trabajos
derivados del euro a la ya de por sí escasa plantilla sólo podía llevar
al colapso. En CGT no somos profetas, simplemente vemos la realidad
tal cual es. Sólo la SOLIDARIDAD Y EL APOYO MUTUO ENTRE EL CONJUNTO DE LA PLANTILLA, está paliando, aunque solo sea parcialmente, la excepcionalmente grave situación existente en los centros de trabajo. NO
SER CONSCIENTE de que el esfuerzo que estamos realizando, ya sea en nuestra
jornada laboral habitual o en las masivas prolongaciones de nuestro horario
que se están produciendo en estos días, están directamente relacionadas
con la atención preferente a la clientela y con en apoyo solidario
a los compañeros funcionalmente
más implicados en el cambio de moneda (cajeros), sería creer que estamos
siendo cómplices sumisos de una multinacional que lejos de resolver los
problemas estructurales de forma concertada, prefiere la sobreexplotación
de su plantilla como método más sencillo para salvaguardar sus ingentes
beneficios. Creer
que los trabajadores hemos perdido nuestro instinto de clase y hemos sucumbido
a los cantos de sirena que desde hace años nos convocan a "subirnos
a su carro" porque parezca que en esta coyuntura "ellos"
se hayan salido con la suya, sería tanto como pensar que la implantación
del euro lleva aparejada la lobotomía para el conjunto de los trabajadores
de banca. Es un error. La
indiscutible evidencia de la tremenda escasez de plantilla en el BBVA,
que la situación actual está poniendo al desnudo, tiene que poner este
asunto en el primer lugar de nuestras preocupaciones. CGT lleva varios
años colocando el empleo en el primer lugar de sus reivindicaciones. Finalmente,
el más elemental sentido de equidad y justicia e incluso el cumplimiento
de la legalidad nos lleva a CGT a exigir que todos y cada uno de los estamentos
de la empresa reconozca y compense globalmente el esfuerzo que los trabajadores
estamos realizando y en particular se reconozca que las prolongaciones
de jornada que se están llevando a cabo son horas extraordinarias
pura y simplemente. Entorpecer la reclamación de cualquier trabajador
en este sentido por parte de cualquier estamento intermedio, no tendría,
para CGT, otra explicación que la vileza de pretender llevarse
unos pocos duros mas a final de año, aún a costa de meter la mano en el
bolsillo de sus propios compañeros. Pese a todo, compañeros, enhorabuena por vuestra profesionalidad, también la de aquellos que han cumplido su horario y no han prolongado jornada, ya sea por haberles sido personalmente imposible o por haber entendido que el esfuerzo requerido no podía solucionar un problema que el Banco con todos los medios a su disposición y reiteradamente avisado por los Sindicatos no había resuelto. CGT está, como siempre, a vuestra disposición para lo que necesitéis. Enero 2002 |