¿EL BANCO ME ACOSA?

¿QUÉ ME PASA? ¿ESTO SÓLO ME OCURRE A MÍ?

Esta pregunta, hoy en día, se la hacen muchos compañeros para los que ir a trabajar se ha convertido en un suplicio. Se trata en muchos de los casos de personas que llevan bastantes años de servicio en esta empresa, que conocen perfectamente su trabajo, pero sin embargo, algo falla. No es extraño ver a un hombre o una mujer, que se derrumban, se ven impotentes ante el constante hostigamiento psicológico que suponen los sistemas de trabajo que se dan en el BBVA, tanto en Departamentos como en la red de oficinas. El agotamiento, el cansancio psíquico hasta la extenuación, el insomnio, el estrés, la pérdida de autoestima, los trastornos digestivos, el miedo, la ansiedad y el hastío del trabajo son las características generales unas del MOBBING o acoso moral en el trabajo y a veces también del proceso de “quemado” (Síndrome de Burnout)), enfermedades profesionales tan antiguas como el trabajo y cuya novedad es la intensificación y amplitud. Esta desestabilización emocional que conduce a la inseguridad, se refleja y arrastra a la familia, amistades y relaciones sociales, provocando en algunos casos su pérdida. La persona que sufre esta impotencia está cada día más quemada y en ese incendio pueden perecer la familia y las amistades.

 

 Este es un problema que afecta también a los más jóvenes, situados entre los más veteranos y las nuevas generaciones que tienden a desplazarlos de los puestos que han alcanzado con muchos esfuerzos. Están esperando un prestigio y una promoción que no acaban de llegar. Mientras tanto, estos jóvenes, desperdician años muy importantes marginando su vida privada para consolidar su situación profesional.

 

El sistema de trabajo, la incentivación, la lucha por ser el mejor, que la oficina aparezca bien clasificada, los objetivos comerciales inalcanzables salvo que se recurra a la picaresca y la escasez endémica de plantilla,  es el cuadro general que muestra un acoso laboral generalizado, que va quemando y acaba afectando a miles de compañeros. Además convive con la situación que se da tanto en departamentos como en oficinas donde excelentes profesionales son arrinconados y marginados sin una causa justificada. Esta organización del trabajo, donde la presión, la descalificación, el bulo, el aislamiento, la amenaza, en muchos casos vía escritos o correo electrónico y el insulto verbal por parte de algunos superiores, a veces de una manera permanente, es el que provoca esta situación que se traduce en un malestar generalizado que explica las razones que llevan a muchos compañeros a buscar la “salida” como sea, prejubilación, baja por depresión, o cambio de empresa en los más jóvenes.

 

Según Iñaki Piñuel, catedrático de Organización de Empresas en la Universidad de Alcalá de Henares, hay 45 modos diferentes para hundir mental y físicamente a una persona en el ámbito laboral.¡Ya son modos!. En esta empresa parece que se dan todos.

 

...Y ADEMÁS LOS CLIENTES

 

El trabajo no solo implica esfuerzo físico y mental sino también exhibir, y a  menudo sentir, determinadas emociones. Se tiene que dar la cara y a veces explicar lo inexplicable, ante compañeros y ante una clientela  externa que cada vez es más exigente.

 

SI NO ESTAS BIEN NO PUEDES REALIZAR BIEN TU TRABAJO

 

La disociación entre los sentimientos que se exhiben y los que realmente se sienten tiene sus consecuencias, sobre todo si son situaciones que se repiten con frecuencia. Te ha dicho alguna vez un cliente –USTED NO ME ESTA ESCUCHANDO- o ¿te ocurren a veces situaciones parecidas? Está situación descrita afecta a la eficacia en el trabajo y a la atención a la clientela.

  

¿HAS PENSADO EN DIMITIR? ¿TE SIENTES CULPABLE?

 No olvides que el acosador suele presentarse a sí mismo como victima. El acosador no usa habitualmente la comunicación directa, si puede es de forma indirecta, buscando que el acosado se sienta culpable. Son amenazas directas al trabajo, no sólo la inestabilidad laboral, los cambios geográficos o funcionales no deseados, también la inconsistencia de status, es decir, hacer un trabajo que esté por debajo de la propia cualificación. ¿CUÁNTOS COMPAÑEROS SE ENCUENTRAN EN ESTA SITUACIÓN POR NO ACEPTAR UNA PREJUBILACIÓN O POR NO QUERER PROLONGAR LA JORNADA DE TRABAJO POR LA TARDE?

El acosador y sus colaboradores, son normalmente incompetentes, personas vacías de contenido, que necesitan de los demás para poder resaltar. Es muy difícil demostrar la irregularidad en la que incurren los acosadores, pero es necesario que busquemos los mecanismos para desenmascararlos. No dejan de ser unos mediocres. Sabemos quienes son. Que dimitan ellos. Los acosados no deben dimitir, sus dimisiones para ser efectivas deberían ser masivas y formar parte de una respuesta organizada de la plantilla.

 

LAS SOLUCIONES LAS TIENES EN TU MANO

 

         Ningún puesto de trabajo puede estar por encima de la salud. Es preciso no perder la calma, y establecer una estrategia preventiva que nos permita superar estas situaciones. Estos podrían ser algunos de los pasos a dar:

Desde luego la labor es complicada, y en algunos casos se necesita ayuda de profesionales. No te avergüences, no olvides que tu bienestar y el de los que te rodean, depende de ti. No eres el único afectado. Desde CGT vamos a intentar agrupar a todas las personas que sufren situaciones similares y entre todos tenemos que buscar los métodos que nos permitan afrontar la situación y salir más decididos, libres y sin complejos. De las crisis hay que salir creciendo y superando problemas. El problema es individual y se sufre en silencio, pero con la debida cautela es el momento de ponerlo encima de la mesa,  hablar, y afrontarlo por las vías que sean, sociales, jurídicas, sindicales, etc.

 

 Desde luego, SER DÓCIL Y OBEDIENTE NO SIRVE

 

         Esta actitud, sólo sirve para que te utilicen y abusen, ya que cuando no se pone reparos se le encomiendan aquellos puestos cada vez más tediosos y menos gratificantes. Tragar con todo y esperar tiempos mejores, es algo muy triste y sólo puede conducir a un empeoramiento de la situación. Se necesita un apoyo social con dos dimensiones: relación emocional, con compañeros e instrumental para superar las situaciones que se pueden dar en el trabajo. Es fundamental que encuentres alguien con quien poder conversar de lo que está ocurriendo y mucho mejor si es un compañero de trabajo. Pero no debemos de olvidar que el Sindicato, por lo menos la CGT, no es una gestoría, somos un grupo humano y ofrecemos no sólo la defensa sindical, también la solidaridad. Se necesitan apoyos sindicales, jurídicos y personales. TU MISMO, NO TE DES POR VENCIDO, PARA NOSOTROS, ERES NECESARIO.

  Marzo 2002