a) La Dirección no publica las Vacantes existentes, a pesar de
estar establecido en el art. 28 y 30 del C. Colectivo.
b) No existe una normativa al efecto que regule la resolución
de las Peticiones Oficiales de Traslado.
c) La política de consolidación de los Contratos en Práctica
aleja a la inmensa mayoría de l@s nuev@s compañer@s de
su domicilio familiar, con una reivindicación de vuelta a él
cuya resolución, en uno u otro sentido, carecerá de la
más elemental transparencia.
d) Una empresa del tamaño y extensión del BBVA, con más
de 30.000 personas, carece oficialmente de una Política que regule
las ubicaciones de su plantilla.
TRASLADOS
INSTADOS POR LA DIRECCIÓN: Tanto dentro del radio de 25 kms.
que marca el Convenio, como fuera de él, el Banco lo ordena inicialmente
de forma oral y sin especificación alguna de su base legal para
hacerlo. De esta forma, es la persona afectada la que debe expresar
su oposición al Traslado.
I. EL BANCO NO EXPLICITA, en primer lugar, bajo qué criterios
se plantea a una persona determinada y no a otra cualquiera del mismo
entorno laboral.
II. En segundo lugar, si el objeto es cubrir una vacante producida,
en ningún caso, da la publicidad legal obligada para que la misma
pueda ser objeto de petición por cualquier otra persona interesada.
TRASLADOS SOLICITADOS POR EL TRABAJADOR: Existe una forma oficial
para solicitar cualquier traslado. La misma se utiliza de forma minoritaria,
aunque es la única manera de dejar constancia de haberlo hecho.
La Dirección ha optado por no establecer ningún sistema
de evaluación y resolución de estas peticiones oficiales.
Así, el obtener datos sobre reubicaciones de la plantilla se
ha quedado en otro de los "cuartos oscuros" de esta empresa.
Peor aún, si, por el camino que fuere, se obtiene información
sobre un traslado concedido a otra persona a una de las oficinas oficialmente
solicitadas, la Dirección hoy no se siente en la obligación
de argumentar a la persona afectada los criterios utilizados para denegarle
el traslado (aunque haya hecho la petición oficial) ni tampoco
explicar el porqué sí se lo ha concedido a otra persona
(aunque no haya hecho petición).
A esto
hay que añadir la enorme problemática que supone la política
de integración de nueva plantilla en esta Empresa. La vía
para acceder a un contrato indefinido en BBVA pasa por dos años
previos de contrato en prácticas para los que hoy se pretende
coger personal de la misma Territorial en la que comenzaron. Transcurridos
esos dos años, hoy al menos, no existe un criterio de consolidación
cerca del domicilio familiar del trabajador. A los nuevos compañeros
se le consolida en principio en el puesto que fuere, con Ayuda Vivienda
durante un periodo y con buenas palabras sobre futuros acercamientos.
Esta política ha supuesto que un porcentaje elevado de personas
de nueva entrada se encuentre muy alejado de su entorno familiar.
Al no existir una política objetiva y transparente de UBICACIONES,
comienza todo un calvario de búsqueda individual del "favor"
para armonizar la vida laboral a la personal. Este calvario tiene
historias personales de todos los colores, pero muchas DURÍSIMAS
y con AFRENTAS difíciles de digerir. Nadie sabe por qué
su solicitud (verbal o formal) no es atendida año tras año.
¿Por qué, además, el superior de turno encima se
mofa de él-ella por insistir en qué quiere acercarse a
su tierra?. Nadie puede digerir los comentarios dolorosos de que lo
primero es el trabajo (al parecer lo positivo es ser BBVA y negativo
ser Ser Humano) cuando se llevan unos cuantos años lejos
de las referencias de vida personal y/o afectiva, etc.
LA AUSENCIA de un criterio objetivo y transparente para gestionar las
ubicaciones de su plantilla, ES EN SÍ LA PROPIA POLÍTICA
DE UBICACIONES DEL BBVA.
Esta ausencia favorece el clima de amiguismo, sumisión
y podredumbre en el que se manejan bien los criterios de gestión
de esta Dirección.
Esta ausencia de datos públicos permite colocar la defensa
de un derecho recogido en el propio Convenio en la iniciativa del trabajador,
con lo que el reclamar tu derecho, la propia legalidad, pasa a ser un
ejercicio "contra la empresa".
Esta ausencia de norma escrita para gestionar las peticiones
de traslado encubre un pensamiento de la Dirección que resultaría
tan IMPRESENTABLE como ERRÓNEO de figurar en algún documento.
En la práctica se sostiene que un alejamiento del entorno
de vida personal y/o familiar ayuda a "implicar" al trabajador
en la empresa más allá de lo que sería su "libre
voluntad" y de lo que le contrapresta el salario mensual.
Esta problemática
sobre la UBICACIÓN de una parte importante de la plantilla, AFECTA,
sin lugar a dudas, AL CONJUNTO: Las tensiones por estar tiempo
fuera del entorno de vida personal, los agravios por las preferencias
en los traslados, la ubicación no deseada en otra oficina
sin explicación suficiente, las vacantes generadas para
favorecer a algun@s y presionar a otr@s, el clima que genera
la necesidad de defender la legalidad sobre los Traslados, tomando la
iniciativa el propio trabajador, etc., son cuestiones que antes o después
se acaban llevando al entorno laboral cercano.
La responsabilidad
de esta situación es exclusivamente de esta Dirección
y de quienes gestionan en la práctica su política acatándola.
Pretendemos, desde CGT, abordar este problema y avanzar en su solución.
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