En nuestro ultima hoja concluíamos que, LA AUSENCIA de un criterio
objetivo y transparente para gestionar las ubicaciones de su plantilla,
ES EN SÍ LA PROPIA POLÍTICA DE UBICACIONES DEL BBVA. En
nuestra actividad sindical diaria, nos hemos encontrado con multitud
de casos en que tratándose de un afiliado e interviniendo ante
la Territorial correspondiente para conocer los motivos del mismo (la
existencia o no de vacante previa, la existencia o no de otras peticiones
a ese puesto, los criterios empleados para determinar a una persona
y no a otra, etc.) NO SE HA PODIDO DETERMINAR QUIÉN HA SIDO REALMENTE
EL ENTE RESPONSABLE DEL TRASLADO. ¿El Gestor personal, el DUG,
la propia Territorial?
En ocasiones, no pocas, traslados solicitados a una oficina no han sido
atendidos y ante una vacante producida se ha optado, por ejemplo, por
trasladar a más de 100 Km. de su domicilio habitual a una persona
recién consolidado su contrato como indefinido. O, en otras,
se consolidan contratos de personas en Cantabria, por ejemplo, con domicilio
familiar en Valladolid; a la vez que, personas con domicilio familiar
en Cantabria, son consolidados como indefinidos en Valladolid. O, visitando
oficinas, nos encontramos con personas trabajando fuera de la provincia
donde tienen su domicilio habitual y, en esa provincia, otras teniendo
el domicilio familiar en la otra, etc.
LO PRIMERO ES DETERMINAR LOS RESPONSABLES. Cuando en torno a
un traslado se genera un conflicto, es decir, simplemente no callamos
y nos cuestionamos sus porqués, el primer problema con el que
nos encontramos es que ningún estamento de la Dirección
da la cara y avala el mismo. Nos parece empresarialmente insostenible
esa posición. Debemos saber quién determina que
hay que hacer un traslado, quién precisa qué persona
es la adecuada, quién autoriza los costos que en algunas
ocasiones además el mismo conlleva, quién es conocedor
de esos datos (vacante, disponibilidad, etc.) para poder reclamar el
traslado para otra persona, ¿comparten los diferentes gestores
esta información?, ¿existen algún órgano
interno en el Banco donde estas necesidades y disposiciones se ponen
en común?.
Lo triste y duro es ver como los diversos estamentos de la Dirección
comparten esta opacidad como si fuera algo "insalvable" y
como adoptan generalmente una actitud obstruccionista ante la lógica
de querer saber cómo funciona, si es que funciona, algo tan importante
como la toma de decisiones sobre la Ubicación de la plantilla.
Porque, sabiendo, cuando menos, quién es el responsable directo
de estas decisiones y cuál es el sistema que se sigue para determinar
estos traslados, podremos todos, plantilla y sindicatos, enfrentarle
a las consecuencias de sus decisiones.
ES PRECISO
CALIBRAR EL ALCANCE DEL PROBLEMA. Ante la total opacidad de la Dirección
sobre las vacantes existentes, así como las solicitudes de traslado,
resulta difícil determinar la magnitud del problema y por tanto
la mejor manera de abordarlo. Si el Banco persiste en su opción
de no facilitar estos datos, no tenemos más remedio que efectuar
una evaluación del mismo por nuestros medios sindicales. Para
ello, estamos haciendo visitas en las de oficinas de las Provincias
en las que tenemos delegados CGT, en cada una a su ritmo en función
de nuestra estructura y problemáticas locales, para poder conocer,
en forma anónima, el calado de este problema sobre la Ubicación
de la plantilla, a la vez que nos sirve para extender el conocimiento
general sobre la legalidad al respecto. Esta evaluación aún
nos llevará un tiempo antes de poder ofrecer algunos resultados
concretos. Pero los tendremos.
QUEREMOS
BUSCAR UNA SALIDA POSITIVA. Con los datos y el conocimiento del
problema pretendemos abrir un proceso con la Dirección del Banco,
bien en el ámbito estatal, bien Territorial a Territorial que,
puesto el problema real sobre el tapete, nos aporte a todos un avance
en la actual situación.
La resolución de estas cuestiones básicas nos hará
superar a todos un problema real que cada vez pesa más en la
vida laboral de la plantilla.
Que duda cabe que la dificultad en este proceso vendrá determinada,
exclusivamente, por la actitud de la Dirección. Que el problema
es real lo podremos evidenciar, que el descontento existe basta sólo
con querer oír a la plantilla, que los intereses empresariales
deben ser conciliables con los personales cuando estos además
son generalizados debiera ser una máxima en la Gestión
de nuestra plantilla.
AMPLIAR
EL NIVEL DE CONOCIMIENTO SOBRE NUESTROS DERECHOS Y SU DEFENSA. Queremos,
además de abordar la problemática general, aportar un
conocimiento mayor al respecto. Suprimir los tópicos como que
"los jóvenes entran con contrato abierto" o
que "se nos puede trasladar en un radio de 25 kms a donde quieran",
etc. A su vez, este conocimiento nos llevará a todos a poder
plantear ante la Dirección correspondiente aquellos casos personales
en los que el agravio sea claro y la disposición del trabajador
esté definida a defender sus derechos y opciones, con el apoyo
decidido de nuestra Sección Sindical C.G.T.